El burro y el mosco se van a casar...
Esta es la historia de un amor sin fin: El largo romance de mi compañero de escuela y gran amigo de toda la vida, El Mosco Gustavo Castillo de la Torre, con los burros, su animal preferido. Desde chico manifestó un gran afecto por estos magníficos y fuertes animales. Afecto que no ha disminuido con el transcurso del tiempo.
Sitio de los Williamescos: Compañeros de Generación de los años 50 del Colegio Williams en la Ciudad de México. La base de este grupo de muchachos de la tercera juventud es quienes cursamos el 1ro de primaria en 1951 y salimos en 3ro de secundaria de 1959. Desde entonces nos hemos venido reuniendo regularmente sin faltar un solo año. Este sitio es para tratar los temas de la amistad, las raíces compartidas, y el afecto por la escuela que ayudó a forjarnos.
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jueves, 20 de mayo de 2010
martes, 4 de mayo de 2010
Comida del 4 de mayo 2010
Lugar.- La Destilería (allá por San Jerónimo): Cuando llegué a las 14:30, llegaban Marco Antonio y su Cleopatra o séase José Rodríguez Iglesias; después fueron llegando Salvador, Popi, el Arq. Goyeneche, Carlos, Chucho, Mangel, Emilio, Munir, Aba y Fernando. Éramos trece a la mesa y Munir estaba inquieto, a tal grado que le dijo al Aba “para que seamos catorce comensales, tu pedirás de comer como si vinieras acompañado (o sea doble de todo); el Aba aceptó siempre y cuando Munir pagara el consumo; este último aceptó y fue un verdadero espectáculo ver como devoraba el Aba, iniciando con un pan de cazón en un bowl que medía alrededor de 25 cm de diámetro por 12 cm de altura, esto fue alrededor de 1738.89 cm³ de comida el equivalente ± 1.200 gr de alimento; en seguida trajeron dos platos de no se que guisados los cuales por peso, debieron haber sido aproximadamente 500 gr, sus cervezas mas su café, eso si, no comió tortillas ni pan para no engordar, etc., el Aba se refinó como un kilo y tres cuartos de alimento y bebida y sobre todo seguía muy campante. A lo mejor Munir después se arrepintió pues en lo que le salió la comida, bien pudo haberle regalado mejor o una camisa o unos zapatos o de perdida haberlo llevado al hotel; independientemente de esto, realmente fuimos doce a la mesa pues Popi se retiró a dar una clase de ballet y regresó cuando ya habíamos terminado de tal manera que el pobre comió solo; ah pero eso si, en gran cantidad.
Esta crónica está dedicada al buen amigo Arq. Goyeneche y si se preguntan ¿por qué?, simplemente porque al llegar, empezó a contar sus chistes los cuales son más viejos que cagar sentado; claro el hacía alusión a sus épocas de estudiante y según se cuenta el estudio arquitectura con el Arq. Pheneas allá por los años 1962 A.C., parece ser que el proyectó las Pirámides de Palenque y fue residente de obra en las de Teotihuacán; se hablaba de tu con el buen Huitzilopoztli; conoció a Marco Antonio (Sordo), cuando este último vendía cuadrigas afuera del Coliseo Romano. Y hablando del buen Goyeneche, no le paraba el pico, mentó madres a diestra y siniestra y como le sobraban mentadas, se atrevió a hablarle vía celular al Flopis para rayársela; solo cuando hizo su aparición Mangel, hubo un poco mas de mesura en Goyeneche; creo que Mangel lo tiene embrujado o no se que pasa pero, cuando este último pidió su descomunal postre, Pelucho le pidió probarlo; al acceder Mangel, casi le vuela una mano con la tarascada que le dio al postre, en un solo bocado le quitó alrededor de ¾ de este platillo y eso que dijo Goyeneche: solo fue una probada. ¡Válgame Dios!.
En esta ocasión quien se puso un singular y espantoso “cuete” fue Emilio, pues ya arrastraba la voz y andaba pidiendo macho. Por cierto después de oírlo hablar de sus preferencias políticas, hubo un buen pleito con Munir pues este le aplicaba castigos de 2 a 5 minutos sin hablarle; creo que Munir no es un abogado demócrata por el solo hecho de no respetar las ideologías de Emilio al defender a capa y espada a Andrés Manuel López Obrador ya que decía Emilio que si el tabasqueño hubiera llegado a la grande, ahorita estaríamos en el paraíso ya que no tendríamos nada que comer, andaríamos en cueros, las manzanas estarían vetadas para nosotros, no nos permitiría reunirnos a mas de dos y nos harían sentir que éramos felices.
Munir estaba indignado, solo se oían sus gritos (nunca dejó el micrófono) y hasta cuando fui al baño, hasta allá se oían sus gritos y palabras altisonantes. Por cierto nos preguntó: ¿Cuándo deja el hombre de masturbarse? Y su respuesta fue: Pues, cuando este se divorcia; festejos, risas y aplausos al chiste inventado en el momento.
En alguna ocasión le dije vía mail a Flopis que una comida sin el, era como una flor sin aroma, como una miada sin espuma (ese lo acabo de inventar) y ¿por qué?, porque ahora no tuvimos cámara fotográfica (Fernando tomó fotos con su celular y a ver cuando las manda), ni hubo desorden de sus amigotes (Rudy y Mosco).
Marco Antonio salió con la embajada de que, Carlos Castellanos (obvio pues es el único Carlos) pidió su carne “three rooms” o sea tres cuartos. ¡sangrón!
La plática se fue desarrollando como siempre; cada loco con su tema pues mientras unos hablaban de política, otros hablaban de deportes y cosa rara, nadie habló de mujeres; yo no sabía que Emilio practicaba el tenis (según lo que alcancé a oír no jugó Copa Davis por no hacerle sombra al Pelón Osuna, sin embargo platicó de que estuvo a un paso de representarnos en Australia; no se le hizo.
Otro campeón es Pepe Rodríguez pues es el único mexicano que ha dominado todos los deportes de raqueta, paleta y mano (eso no quiere decir que tenga un pelo en la palma de la mano); junto con sus hijos han ganado torneos enfrentándose a lo más granado del frontenis, squash, pádel, pelota vasca, paleta rusa y paleta Premium de Holanda (sabor café cubierta de chocolate; se las recomiendo); platicó que frente a su casa (así oí), construyó un frontón en donde juega a diario a tal grado que, cuando sale de su casa su esposa le dice “nos vemos mañana”, así sean las 10 am; lo que pasa es que Pepe es muy picado; ya Pepe se quiere cambiar el nombre y ponerse uno vasco, o sea se llamará Iñaki Rodríguez Iglesias (Nota al margen: Iñaki gran jugador de jai alai allá por los años sesentas en el Frontón México).
Se extrañó la presencia de algunos asiduos a estos eventos; primero diré que Flopis no llegó por estar tirando la güeva allá por los Acapulcos; Gustavo al saber esto, dijo “si no va Flopis, yo no voy” y mi tocayo Rudy, siguiendo la cadena también dijo: Si no va Gustavito (asi le dice), entonces tampoco voy yo; eso se llama solidaridad, se extrañó a Felipe y se añoró a Guillermo Haddad.
Como decía, cada grupo hablaba y hablaba sin parar y sobre todo de temas que según los interlocutores son verdades; hablaron de los candidatos para el 2012 alguien dijo que el bueno es José Ramón de la Fuente; lo ponderaron hasta que se cansaron, maldiciendo a Peña Nieto, a Ebrard, a López Obrador y hasta el que resulte del PAN; se hablaba con tal vehemencia que yo creí estar en la Cámara.
Lo malo de todo esto es que, Munir se apasiona tanto con la discusión que no solo grita si no que aletea con los brazos causándole golpes de 2° y 3er grado al buen Chucho Pontones; el pobre Chucho ya no sabía que hacer pues aun separando las sillas, seguía pegando; decía Chucho que Munir trae conectada la voz con los brazos y a su vez, dijo que no trae micrófono integrado sino un “bafle”; ¿sera?., Munir gritaba y vociferaba y sobre todo le llevaba la contraria todo el que se atrevía a discutir con el; alguien a quien no identifique, dijo “uta, con razón hay guerra en medio oriente”
Goyeneche me reclamó por ser tan criticón ¿yooooooo?, hasta se atrevió a bautizarme como “El Sheriff”; francamente no se por qué.
Se recordó dentro de lo que se platicó, aquellos días de tranquilidad que se vivía en México, cuando nuestras propias mamás nos incitaban a jugar en la calle, cuando se jugaban canicas, trompo, balero y que ahora con cierta nostalgia y con tristeza, vemos que las nuevas generaciones han perdido todo eso, Munir comentó que vio a unos chamacos jugar rayuela y los felicitó por conservar esa tradición
Ya con esta me despido, no sin antes reclamarle al Poeta que no sea lambiscón, abrí un correo de el en donde menciona que a quien nos gustaría parecer (Eintein, Mandela, menciona a varios y entre ellos a Luis Gutiérrez y al Pelucho); que sea menos; imagínense yo parecerme al Arq. Goyeneche, me vería como un anciano decrépito, canoso, arrugado, con ojeras o parecerme al Flopis, tendría que traer carretilla para cargar la panza y eso no…..
Sean felices y esperamos con ansias las fotos que quedó de enviar el buen veterinario Fernando (a) El Braceador. Nos vemos el primero de junio (día de la Armada), allá mismo.
José Luis Vega Alarid
Esta crónica está dedicada al buen amigo Arq. Goyeneche y si se preguntan ¿por qué?, simplemente porque al llegar, empezó a contar sus chistes los cuales son más viejos que cagar sentado; claro el hacía alusión a sus épocas de estudiante y según se cuenta el estudio arquitectura con el Arq. Pheneas allá por los años 1962 A.C., parece ser que el proyectó las Pirámides de Palenque y fue residente de obra en las de Teotihuacán; se hablaba de tu con el buen Huitzilopoztli; conoció a Marco Antonio (Sordo), cuando este último vendía cuadrigas afuera del Coliseo Romano. Y hablando del buen Goyeneche, no le paraba el pico, mentó madres a diestra y siniestra y como le sobraban mentadas, se atrevió a hablarle vía celular al Flopis para rayársela; solo cuando hizo su aparición Mangel, hubo un poco mas de mesura en Goyeneche; creo que Mangel lo tiene embrujado o no se que pasa pero, cuando este último pidió su descomunal postre, Pelucho le pidió probarlo; al acceder Mangel, casi le vuela una mano con la tarascada que le dio al postre, en un solo bocado le quitó alrededor de ¾ de este platillo y eso que dijo Goyeneche: solo fue una probada. ¡Válgame Dios!.
En esta ocasión quien se puso un singular y espantoso “cuete” fue Emilio, pues ya arrastraba la voz y andaba pidiendo macho. Por cierto después de oírlo hablar de sus preferencias políticas, hubo un buen pleito con Munir pues este le aplicaba castigos de 2 a 5 minutos sin hablarle; creo que Munir no es un abogado demócrata por el solo hecho de no respetar las ideologías de Emilio al defender a capa y espada a Andrés Manuel López Obrador ya que decía Emilio que si el tabasqueño hubiera llegado a la grande, ahorita estaríamos en el paraíso ya que no tendríamos nada que comer, andaríamos en cueros, las manzanas estarían vetadas para nosotros, no nos permitiría reunirnos a mas de dos y nos harían sentir que éramos felices.
Munir estaba indignado, solo se oían sus gritos (nunca dejó el micrófono) y hasta cuando fui al baño, hasta allá se oían sus gritos y palabras altisonantes. Por cierto nos preguntó: ¿Cuándo deja el hombre de masturbarse? Y su respuesta fue: Pues, cuando este se divorcia; festejos, risas y aplausos al chiste inventado en el momento.
En alguna ocasión le dije vía mail a Flopis que una comida sin el, era como una flor sin aroma, como una miada sin espuma (ese lo acabo de inventar) y ¿por qué?, porque ahora no tuvimos cámara fotográfica (Fernando tomó fotos con su celular y a ver cuando las manda), ni hubo desorden de sus amigotes (Rudy y Mosco).
Marco Antonio salió con la embajada de que, Carlos Castellanos (obvio pues es el único Carlos) pidió su carne “three rooms” o sea tres cuartos. ¡sangrón!
La plática se fue desarrollando como siempre; cada loco con su tema pues mientras unos hablaban de política, otros hablaban de deportes y cosa rara, nadie habló de mujeres; yo no sabía que Emilio practicaba el tenis (según lo que alcancé a oír no jugó Copa Davis por no hacerle sombra al Pelón Osuna, sin embargo platicó de que estuvo a un paso de representarnos en Australia; no se le hizo.
Otro campeón es Pepe Rodríguez pues es el único mexicano que ha dominado todos los deportes de raqueta, paleta y mano (eso no quiere decir que tenga un pelo en la palma de la mano); junto con sus hijos han ganado torneos enfrentándose a lo más granado del frontenis, squash, pádel, pelota vasca, paleta rusa y paleta Premium de Holanda (sabor café cubierta de chocolate; se las recomiendo); platicó que frente a su casa (así oí), construyó un frontón en donde juega a diario a tal grado que, cuando sale de su casa su esposa le dice “nos vemos mañana”, así sean las 10 am; lo que pasa es que Pepe es muy picado; ya Pepe se quiere cambiar el nombre y ponerse uno vasco, o sea se llamará Iñaki Rodríguez Iglesias (Nota al margen: Iñaki gran jugador de jai alai allá por los años sesentas en el Frontón México).
Se extrañó la presencia de algunos asiduos a estos eventos; primero diré que Flopis no llegó por estar tirando la güeva allá por los Acapulcos; Gustavo al saber esto, dijo “si no va Flopis, yo no voy” y mi tocayo Rudy, siguiendo la cadena también dijo: Si no va Gustavito (asi le dice), entonces tampoco voy yo; eso se llama solidaridad, se extrañó a Felipe y se añoró a Guillermo Haddad.
Como decía, cada grupo hablaba y hablaba sin parar y sobre todo de temas que según los interlocutores son verdades; hablaron de los candidatos para el 2012 alguien dijo que el bueno es José Ramón de la Fuente; lo ponderaron hasta que se cansaron, maldiciendo a Peña Nieto, a Ebrard, a López Obrador y hasta el que resulte del PAN; se hablaba con tal vehemencia que yo creí estar en la Cámara.
Lo malo de todo esto es que, Munir se apasiona tanto con la discusión que no solo grita si no que aletea con los brazos causándole golpes de 2° y 3er grado al buen Chucho Pontones; el pobre Chucho ya no sabía que hacer pues aun separando las sillas, seguía pegando; decía Chucho que Munir trae conectada la voz con los brazos y a su vez, dijo que no trae micrófono integrado sino un “bafle”; ¿sera?., Munir gritaba y vociferaba y sobre todo le llevaba la contraria todo el que se atrevía a discutir con el; alguien a quien no identifique, dijo “uta, con razón hay guerra en medio oriente”
Goyeneche me reclamó por ser tan criticón ¿yooooooo?, hasta se atrevió a bautizarme como “El Sheriff”; francamente no se por qué.
Se recordó dentro de lo que se platicó, aquellos días de tranquilidad que se vivía en México, cuando nuestras propias mamás nos incitaban a jugar en la calle, cuando se jugaban canicas, trompo, balero y que ahora con cierta nostalgia y con tristeza, vemos que las nuevas generaciones han perdido todo eso, Munir comentó que vio a unos chamacos jugar rayuela y los felicitó por conservar esa tradición
Ya con esta me despido, no sin antes reclamarle al Poeta que no sea lambiscón, abrí un correo de el en donde menciona que a quien nos gustaría parecer (Eintein, Mandela, menciona a varios y entre ellos a Luis Gutiérrez y al Pelucho); que sea menos; imagínense yo parecerme al Arq. Goyeneche, me vería como un anciano decrépito, canoso, arrugado, con ojeras o parecerme al Flopis, tendría que traer carretilla para cargar la panza y eso no…..
Sean felices y esperamos con ansias las fotos que quedó de enviar el buen veterinario Fernando (a) El Braceador. Nos vemos el primero de junio (día de la Armada), allá mismo.
José Luis Vega Alarid
miércoles, 7 de abril de 2010
Comida del 6 abril 2010
Lugar - La Destilería (allá por San Jerónimo): El primero en llegar fue José Luis Vega, arribando a las 14:30, diez minutos después llegó Flopis, y poco a poco empezaron a llegar el resto de los Willis: Marco Antonio, Pepe Rodríguez, Goofy, Popi, Pelucho, Carlos, Felipe, Rudy, Pontones y Mangel. Allá después de las 16 horas, hizo su entrada triunfal Aba con uno de sus sombreritos de Borolas, y ya casi a las 6 de la tarde, llegó Fernando Hidalgo. La cuenta final fue de catorce Willis para la tranquilidad y paz interior de Munir, que extrañamente ha estado faltando a las últimas reuniones; esperamos que no hayan regresado sus bochornos de beduino extraviado en el desierto del Sahara. Willie Wood no llegó porque prefirió jugar dominó con sus amigotes. El Mosco se hizo ojo de hormiga por tener problemas con sus animalitos y un estreñimiento de dos semanas; tenia temor de asistir y que en una risa se botara el tapón y nos salpicara accidentalmente. También extrañamos la ausencia del Poeta Emilio Cortés quien ha venido acompañándonos regularmente desde nuestro aniversario que celebramos en noviembre del año próximo pasado.
Desarrollo de la Comida: Flopis le preguntó a José Luis Vega qué ¿Por qué tan calladito? Este le respondió que esa era su naturaleza: “Me gusta ver y observar”. Así es le contestó el Flopis, “no por nada te pusimos el Bioquímico: Te gusta investigar las cagadas de los demás”. Pero aquí entre nos, a la mejor le parecía silencioso José Luis a Luis Emiliano, puesto que éste último no cesaba de conversar. Y es que es cierto, cuando Flopis agarra el micrófono ya no lo suelta, por lo que no deja hablar ni a José Luis, ni a nadie. Apenas se sentó, empezó a cotorrear de esto y aquello. Luego tomo la palabra e hizo un brindis en honor de los festejados del mes, Marco Antonio y Rudy. Flopis, con el estímulo de cuatro caballitos de herradura reposado y tres botellas de vino tinto que compartió con su compinche de toda la vida, Jelipe Diez Martinez y el que nunca dice que no, El Lord Carlos Castellanos. Bueno, Flopis dijo tantas cosas bonitas de los homenajeados, que casi les arranca las lagrimas. Marco Antonio babeaba profusamente de la comisura izquierda de la boca, no solo porque estaba embargado de la emoción por las sentidas palabras del Flopis, sino porque le acababan de sacar una muela y todavía estaba bajo los efectos de la anestesia. Al terminar de hablar Luis Emiliano, El Pulgarcito le prometió que le iba a conseguir a su hijo Lester una buena oportunidad para su nuevo coche. Rudy, a su vez, estaba tan conmovido que solo se paró y lo agarró a besos. Más tarde, Luis Emiliano volvió a agarrar el micrófono, pero antes de que pudiera hacer uso de la palabra, Chucho Pelucho lo interrumpió y dijo, espérate, espérate… A ver muchachos, “!QUE HABLE, QUE HABLE! Gracias, gracias dijo el Flopis, viendo de reojo a Pelucho, y nos informó de la idea de varios de nosotros de empastar nuestras crónicas y reseñas de nuestras reuniones para nuestra Reunión Anual 2010, pero que para poder hacerlo se necesitaban las reseñas de varias de las reuniones anuales. Así es que desde este foro, se les solicita a todos los que no hayan perdido la memoria, le envíen a Flopis sus anécdotas, relatos, vivencias u lo que sea, relativo a las cenas anuales para que se vaya elaborando el libro “Las Memorias de los Willis”. Recuerde, esto es para nosotros, por lo que no sean mezquinos ni flojos. Mangel y el Aba ya se comprometieron de hacer un esfuerzo y entregarle sus contribuciones antes de la próxima comida de junio. A ver si es cierto.
El Pulgarcito ya nos tenía acatarrados con su muela: "Hay como me duele, apenas y puedo masticar", mientras se le escurría la saliva por los labios (se la sacó, creemos, un veterinario). El día que Aba le sacó la muela a R³, ni gestos ni molestias tuvo. Por lo tanto, cuando nos duela la muela, hay que ver al Aba. Mark Anthony esperamos que cuando estés leyendo la presente, ya no sigas babeando y que ya no te moleste.
Chucho Pelucho se sentó al lado de Rudy, por lo que casi no pudo hablar, pasándosela casi toda la tarde escuchándolo. Cuando quería conversar con alguna otra persona, Rudy le gritaba ¡PRÉSTAME ATENCIÓN, QUE CREES QUE SOY TU BURLA!. Así es que el pobre de Pelucho terminó con los oídos destrozados. En uno de esos momentos, que Rudy pasó al baño, Popi, agarrándole del brazo al Pelucho, lo increpó diciéndole que ya no lo pelaba: “te la pasas todo el tiempo hablando con Rudy, y a mí, que he sido tu amigo de toda la vida, ni me escuchas”. Hay no seas llorón grandote, le contestó Chucho, no te queda el papel de viejito celoso. Que no te das cuenta que con Rudy no se puede hacer otra cosa que escuchar. Por eso tu hermano se sienta lejos de él.
En esta ocasión la plática tuvo varios frentes por la manera como nos sentamos. Empezamos alrededor de un cuadrado de mesas con asientos para 20 Willis. Flopis pidió que retiraran algunas mesas para acercarnos y no tener que gritar, así es que las distancias se acortaron. Luego, conforme iban partiendo Pontones, Sordo, Hidalgo, Salvador, y José Luis, se siguieron quitando mesas, estrechando más el circulo. De tal manera, los dominantes de la conversa pasaron de Luis Emiliano, a Rudy y, cuando estábamos todos sentados juntitos, a Mangel, quien se puso un “cuete” de singular tamaño. Hablaba a pelo en pecho de mil temas en los que en todos era un consumado experto. Al final, Mangel andaba muy enojado pues no sabía quién le había prendido el cuete.
Promesas Incumplidas y Aclaraciones Innecesarias: Nuestro Bioquímico preguntó qué: ¿Qué había pasado con la organización para la comida con esposas? Aquí lo que cabe, es que José Luis (que no suelta el tema… ya ven, es como los perritos falderos que no sueltan la chancla por nada del mundo) agarré el toro por los cuernos y se encargue de la organización del evento. Por cierto, también le lanzó de nuevo el desafío al prometedor incumplido: “¿Quién muy sácale punta ofreció desde hace un mes un borrego y hasta la fecha puro pico?” Ya, quien haya prometido la barbacoa, que por favor cumpla, de lo contrario nuestro Bioquímico nos va a seguir hinchando los oídos con sus recordatorios perennes.
José Luis quería hacer una aclaración: En su chiste, en la crónica pasada, sobre los dinosaurios, dijo que éstos no eran ovíparos. Alguien lo corrigió diciendo que eran reptiles. Su aclaración consiste, a reserva de que lo corrija el sabio Mahoma, en que los reptiles son animales que reptan (víboras, serpientes y demás) y los dinosaurios no reptaban por lo tanto no podían ser reptiles, sino simplemente eran ¡dinosaurios!
Alguien le preguntó a Goofy por su hermano, quien en alguna ocasión nos había acompañado a una comida. Salvador respondió que no era bienvenido. "¿Por qué dices eso?", le contestó el Flopis, "No, no, estas equivocado". Entonces se aclaró de que en alguna ocasión el Arq. Goyeneche había dicho que no era conveniente invitar a gente extraña a nuestros eventos. Chucho dijo que nos referíamos a aquellos como al hijo de Mr. Villela, pero que esto no incluía a compañeros nuestros de algunos años arriba o debajo de nosotros. Efectivamente, dijo el Flopis, vean ustedes a Blum y a Lozoya que son parte del grupo por haber estado con Felipe y un servidor. O sea, de que si Goofy quiere traer a su hermano, pues será muy bienvenido, puesto que también cursó el primero de primaria con José Luis y los hermanitos Poucel.
Luis Emiliano se aventó al ruedo nuevamente hablando del conocimiento instantáneo que permite el Internet. Nuestro científico de cabecera (ustedes saben, el físico matemático) nos envió un correo con fotos diciendo que el sito de Stonehedge había sido un fraude, y varios de los Willis pensaron que era verdad. Por lo que Flopis nos dijo que no siempre los mensajes de cadena son la mejor fuente de información. En éste caso, nos dijo, éste correo cadena lo envió un español el día de los inocentes.
Los Williamescos: Chucho Pontones dijo que los nuevos sitios en Internet para nuestras fotos y relatos están simplemente sensacionales. Francamente, no nos cansamos de ver las fotos. Las caricaturas están muy simpáticas. José Luis muy tierno dijo que le encantaba su caricatura y que la iba ampliar y enmarcarla, para ponerla en su sala para que todo mundo la admirará. Goofy dijo que le gustaba su caricatura, pero que la de Sordo estaba mejor. Chucho y Rudy le gritaron: ¡Y NUESTRAS CARICATURAS DONDE ESTÁN! En la que se metió el pobre de Flopis: Va a ser imposible satisfacer a éstas fieras!
En una de las fotos de la visita a La Granja, estamos sentados sobre un murete de piedra afuera del comedor y sala de trofeos. Al momento de la foto, Carlos se atravesó y tapó a Fernando, lo cual no tiene nada de raro, lo curioso es que Carlos de perfil tapa totalmente a Fernando quien esta de frente (a’pa cuerpecito). Hay otra foto en donde está Rudy con el brazo levantado y se le aprecia que ese día no se puso su desodorante de bolita en el sitio adecuado (ha de haber pensado que era un supositorio) y obviamente quedó manchada de sudor su camisa: “El caso de la axila llorona”.
Propuestas: Popi o Mahoma, como le quieran decir, propuso que se estableciera como acto obligado en nuestras comidas el “Tontómetro” y que, en cada comida se votara por el que hiciera más méritos para ganarse el honor de ser el mejor durante el evento. Propuso que en ésta comida el primer lugar se le concediera a Rudy, pero nosotros pensamos que el primer premio debería de ser del propio Popi. Por ejemplo, dijo las siguientes sabias palabras: “Un árabe cuando platica con otro árabe, no importa donde resida, siempre se entenderán en su idioma”. ¡Qué profundidad de palabras! Aparte, al haber propuesto la babosada del Tontómetro, automáticamente lo califica como el más meritorio de la comida.
Festival de Besos y Desfile de Años: Hubo un momento en que todos se profirieron afecto y cariño total. Así es que Rudy besó al Flopis. Aba besó a Rudy. José Luis besó a Chucho, y Chucho agarró parejo y besó a todos.
A propósito de la edad, Xavier envió meses atrás un chiste sobre un grupo de viejitos que proponen reunirse a cenar en el mismo restaurante en varias ocasiones por varias razones, hasta que al final, después de varias décadas, deciden ir al mismo restaurante para conocerlo. Recientemente, Nacho nos envió el mismo chiste: O sea que no lo leyó, o ya se le había olvidado. Así es que el chiste ahora se nos aplica, y aquí les va para los que se les haya olvidado:
Los Willis, compañeros cuarentones, discuten una y otra vez sobre donde hay que cenar. Finalmente acuerdan que deberían encontrarse en "La Casa de Cantera", porque las meseras lucen generosos escotes y bellos pechos. Diez años más tarde, ya cincuentones, deciden organizar otra cena y seleccionan el Yannis, porque se come bien y la carta de vinos es digna. Ya sesentones, los Willis deciden organizar otra cena y vuelven a discutir sobre dónde deberían ir. Finalmente acuerdan que debería ser en "La Destilería", porque tiene estacionamiento fácil, se cena bien, y se puede echar madres. Diez años más tarde, a los 70 años, deciden organizar otra cena y vuelven a discutir el restaurante. Finalmente acuerdan que deberían cenar en "La Destilería", porque tiene rampa para sillas de ruedas. Una década más tarde, octogenarios todos, deciden juntarse para cenar, discutiendo una y otra vez dónde hacer la reserva. Finalmente acuerdan que cenar en "La Destilería" es una magnífica idea ya que nunca han estado allí.
Comentarios y Anécdotas: Que soba le paró Aba a José Luis, pues al entrar éste al baño el Aba, quien se estaba lavando las manos, miró de reojo a ver quien entraba y exclamó espantado “uuufff, yo creí que eras la Bailarina” (F. Sánchez Murgía). El Bioquímico guardó su compostura y no lo mandó a un lugar muy lejos.
Aba trajo varias fotografías de principios de los 50, entre otras de los cines Odeón, Orfeón, Princesa, Teresa, y algunas de él y su familia. Nos pidió que las subiéramos para que ustedes pudieran admirarlas. Servido estas mi querido Aba.
Pidió Rudy que la lista de los onomásticos se separe por meses; Flopis olímpicamente lo mandó a volar…
Jelipe dijo que había estado en el frescobote y que la culpa había sido de Carlos. Es cierto, dijo el Flopis, Carlos se ha vuelto muy regañón… tuvo que haber sido necesariamente el culpable.
José Rodríguez Churches sufría de llamatitis, no cesaba de hablar por el celular. “Mira, dile que si no paga, no le hacemos la entrega” “Que importa que no tengamos el producto, él no lo sabe”. “Hola amorcito, sí, hombre voy a trabajar tarde”. Cada vez que queríamos hablar con él, le teníamos que marcar a su celular.
Los apostadores del grupo lanzaron la apuesta de que quien iba a ganar: México o Sudáfrica. La mayoría le apostó a México, pero algunos se la jugaron con Sudáfrica. Y es que en efecto, el país anfitrión nunca ha perdido el partido de arranque.
Cuando el Aba “Borolas” se quitó su sombrero, traía un peinadito a la Jean Harlow.
Despedida: Los últimos en irse, a las 9:30 de la noche, fueron Aba, Carlos, Flopis, Jelipe, Mangel, Popi, y Rudy. Flopis la hizo de chofer y llevó a sus domicilios a su compinche Felipe y a su hermano Popi.
Esta crónica se la dedicamos a nuestro querido Goofy, y si se preguntan ¿por qué?, simplemente porque no empleamos ninguna palabra altisonante que hiera sus oídos castos. Goofy, estamos seguros que ésta crónica si la podrán leer tus amigos y familiares. Nuestra lengua es tan bella y extensa, que efectivamente no se requiere de groserías para expresarnos, aunque si le resta un poco de sal y pimienta.
Bueno aquí le paramos para no cansarlos, despidiéndonos con nuestros mejores deseos para que este mes, la pasen de maravilla, y con el eterno deseo que para la próxima, nos acompañen los que hasta ahora no han asistido.
La frase del mes: Ningún triunfo en el trabajo justifica un fracaso en la familia (Nacho)
Desarrollo de la Comida: Flopis le preguntó a José Luis Vega qué ¿Por qué tan calladito? Este le respondió que esa era su naturaleza: “Me gusta ver y observar”. Así es le contestó el Flopis, “no por nada te pusimos el Bioquímico: Te gusta investigar las cagadas de los demás”. Pero aquí entre nos, a la mejor le parecía silencioso José Luis a Luis Emiliano, puesto que éste último no cesaba de conversar. Y es que es cierto, cuando Flopis agarra el micrófono ya no lo suelta, por lo que no deja hablar ni a José Luis, ni a nadie. Apenas se sentó, empezó a cotorrear de esto y aquello. Luego tomo la palabra e hizo un brindis en honor de los festejados del mes, Marco Antonio y Rudy. Flopis, con el estímulo de cuatro caballitos de herradura reposado y tres botellas de vino tinto que compartió con su compinche de toda la vida, Jelipe Diez Martinez y el que nunca dice que no, El Lord Carlos Castellanos. Bueno, Flopis dijo tantas cosas bonitas de los homenajeados, que casi les arranca las lagrimas. Marco Antonio babeaba profusamente de la comisura izquierda de la boca, no solo porque estaba embargado de la emoción por las sentidas palabras del Flopis, sino porque le acababan de sacar una muela y todavía estaba bajo los efectos de la anestesia. Al terminar de hablar Luis Emiliano, El Pulgarcito le prometió que le iba a conseguir a su hijo Lester una buena oportunidad para su nuevo coche. Rudy, a su vez, estaba tan conmovido que solo se paró y lo agarró a besos. Más tarde, Luis Emiliano volvió a agarrar el micrófono, pero antes de que pudiera hacer uso de la palabra, Chucho Pelucho lo interrumpió y dijo, espérate, espérate… A ver muchachos, “!QUE HABLE, QUE HABLE! Gracias, gracias dijo el Flopis, viendo de reojo a Pelucho, y nos informó de la idea de varios de nosotros de empastar nuestras crónicas y reseñas de nuestras reuniones para nuestra Reunión Anual 2010, pero que para poder hacerlo se necesitaban las reseñas de varias de las reuniones anuales. Así es que desde este foro, se les solicita a todos los que no hayan perdido la memoria, le envíen a Flopis sus anécdotas, relatos, vivencias u lo que sea, relativo a las cenas anuales para que se vaya elaborando el libro “Las Memorias de los Willis”. Recuerde, esto es para nosotros, por lo que no sean mezquinos ni flojos. Mangel y el Aba ya se comprometieron de hacer un esfuerzo y entregarle sus contribuciones antes de la próxima comida de junio. A ver si es cierto.
El Pulgarcito ya nos tenía acatarrados con su muela: "Hay como me duele, apenas y puedo masticar", mientras se le escurría la saliva por los labios (se la sacó, creemos, un veterinario). El día que Aba le sacó la muela a R³, ni gestos ni molestias tuvo. Por lo tanto, cuando nos duela la muela, hay que ver al Aba. Mark Anthony esperamos que cuando estés leyendo la presente, ya no sigas babeando y que ya no te moleste.Chucho Pelucho se sentó al lado de Rudy, por lo que casi no pudo hablar, pasándosela casi toda la tarde escuchándolo. Cuando quería conversar con alguna otra persona, Rudy le gritaba ¡PRÉSTAME ATENCIÓN, QUE CREES QUE SOY TU BURLA!. Así es que el pobre de Pelucho terminó con los oídos destrozados. En uno de esos momentos, que Rudy pasó al baño, Popi, agarrándole del brazo al Pelucho, lo increpó diciéndole que ya no lo pelaba: “te la pasas todo el tiempo hablando con Rudy, y a mí, que he sido tu amigo de toda la vida, ni me escuchas”. Hay no seas llorón grandote, le contestó Chucho, no te queda el papel de viejito celoso. Que no te das cuenta que con Rudy no se puede hacer otra cosa que escuchar. Por eso tu hermano se sienta lejos de él.
En esta ocasión la plática tuvo varios frentes por la manera como nos sentamos. Empezamos alrededor de un cuadrado de mesas con asientos para 20 Willis. Flopis pidió que retiraran algunas mesas para acercarnos y no tener que gritar, así es que las distancias se acortaron. Luego, conforme iban partiendo Pontones, Sordo, Hidalgo, Salvador, y José Luis, se siguieron quitando mesas, estrechando más el circulo. De tal manera, los dominantes de la conversa pasaron de Luis Emiliano, a Rudy y, cuando estábamos todos sentados juntitos, a Mangel, quien se puso un “cuete” de singular tamaño. Hablaba a pelo en pecho de mil temas en los que en todos era un consumado experto. Al final, Mangel andaba muy enojado pues no sabía quién le había prendido el cuete.
Promesas Incumplidas y Aclaraciones Innecesarias: Nuestro Bioquímico preguntó qué: ¿Qué había pasado con la organización para la comida con esposas? Aquí lo que cabe, es que José Luis (que no suelta el tema… ya ven, es como los perritos falderos que no sueltan la chancla por nada del mundo) agarré el toro por los cuernos y se encargue de la organización del evento. Por cierto, también le lanzó de nuevo el desafío al prometedor incumplido: “¿Quién muy sácale punta ofreció desde hace un mes un borrego y hasta la fecha puro pico?” Ya, quien haya prometido la barbacoa, que por favor cumpla, de lo contrario nuestro Bioquímico nos va a seguir hinchando los oídos con sus recordatorios perennes.
José Luis quería hacer una aclaración: En su chiste, en la crónica pasada, sobre los dinosaurios, dijo que éstos no eran ovíparos. Alguien lo corrigió diciendo que eran reptiles. Su aclaración consiste, a reserva de que lo corrija el sabio Mahoma, en que los reptiles son animales que reptan (víboras, serpientes y demás) y los dinosaurios no reptaban por lo tanto no podían ser reptiles, sino simplemente eran ¡dinosaurios!
Alguien le preguntó a Goofy por su hermano, quien en alguna ocasión nos había acompañado a una comida. Salvador respondió que no era bienvenido. "¿Por qué dices eso?", le contestó el Flopis, "No, no, estas equivocado". Entonces se aclaró de que en alguna ocasión el Arq. Goyeneche había dicho que no era conveniente invitar a gente extraña a nuestros eventos. Chucho dijo que nos referíamos a aquellos como al hijo de Mr. Villela, pero que esto no incluía a compañeros nuestros de algunos años arriba o debajo de nosotros. Efectivamente, dijo el Flopis, vean ustedes a Blum y a Lozoya que son parte del grupo por haber estado con Felipe y un servidor. O sea, de que si Goofy quiere traer a su hermano, pues será muy bienvenido, puesto que también cursó el primero de primaria con José Luis y los hermanitos Poucel.
Luis Emiliano se aventó al ruedo nuevamente hablando del conocimiento instantáneo que permite el Internet. Nuestro científico de cabecera (ustedes saben, el físico matemático) nos envió un correo con fotos diciendo que el sito de Stonehedge había sido un fraude, y varios de los Willis pensaron que era verdad. Por lo que Flopis nos dijo que no siempre los mensajes de cadena son la mejor fuente de información. En éste caso, nos dijo, éste correo cadena lo envió un español el día de los inocentes.
Los Williamescos: Chucho Pontones dijo que los nuevos sitios en Internet para nuestras fotos y relatos están simplemente sensacionales. Francamente, no nos cansamos de ver las fotos. Las caricaturas están muy simpáticas. José Luis muy tierno dijo que le encantaba su caricatura y que la iba ampliar y enmarcarla, para ponerla en su sala para que todo mundo la admirará. Goofy dijo que le gustaba su caricatura, pero que la de Sordo estaba mejor. Chucho y Rudy le gritaron: ¡Y NUESTRAS CARICATURAS DONDE ESTÁN! En la que se metió el pobre de Flopis: Va a ser imposible satisfacer a éstas fieras!
En una de las fotos de la visita a La Granja, estamos sentados sobre un murete de piedra afuera del comedor y sala de trofeos. Al momento de la foto, Carlos se atravesó y tapó a Fernando, lo cual no tiene nada de raro, lo curioso es que Carlos de perfil tapa totalmente a Fernando quien esta de frente (a’pa cuerpecito). Hay otra foto en donde está Rudy con el brazo levantado y se le aprecia que ese día no se puso su desodorante de bolita en el sitio adecuado (ha de haber pensado que era un supositorio) y obviamente quedó manchada de sudor su camisa: “El caso de la axila llorona”.
Propuestas: Popi o Mahoma, como le quieran decir, propuso que se estableciera como acto obligado en nuestras comidas el “Tontómetro” y que, en cada comida se votara por el que hiciera más méritos para ganarse el honor de ser el mejor durante el evento. Propuso que en ésta comida el primer lugar se le concediera a Rudy, pero nosotros pensamos que el primer premio debería de ser del propio Popi. Por ejemplo, dijo las siguientes sabias palabras: “Un árabe cuando platica con otro árabe, no importa donde resida, siempre se entenderán en su idioma”. ¡Qué profundidad de palabras! Aparte, al haber propuesto la babosada del Tontómetro, automáticamente lo califica como el más meritorio de la comida.
Festival de Besos y Desfile de Años: Hubo un momento en que todos se profirieron afecto y cariño total. Así es que Rudy besó al Flopis. Aba besó a Rudy. José Luis besó a Chucho, y Chucho agarró parejo y besó a todos.
A propósito de la edad, Xavier envió meses atrás un chiste sobre un grupo de viejitos que proponen reunirse a cenar en el mismo restaurante en varias ocasiones por varias razones, hasta que al final, después de varias décadas, deciden ir al mismo restaurante para conocerlo. Recientemente, Nacho nos envió el mismo chiste: O sea que no lo leyó, o ya se le había olvidado. Así es que el chiste ahora se nos aplica, y aquí les va para los que se les haya olvidado:
Los Willis, compañeros cuarentones, discuten una y otra vez sobre donde hay que cenar. Finalmente acuerdan que deberían encontrarse en "La Casa de Cantera", porque las meseras lucen generosos escotes y bellos pechos. Diez años más tarde, ya cincuentones, deciden organizar otra cena y seleccionan el Yannis, porque se come bien y la carta de vinos es digna. Ya sesentones, los Willis deciden organizar otra cena y vuelven a discutir sobre dónde deberían ir. Finalmente acuerdan que debería ser en "La Destilería", porque tiene estacionamiento fácil, se cena bien, y se puede echar madres. Diez años más tarde, a los 70 años, deciden organizar otra cena y vuelven a discutir el restaurante. Finalmente acuerdan que deberían cenar en "La Destilería", porque tiene rampa para sillas de ruedas. Una década más tarde, octogenarios todos, deciden juntarse para cenar, discutiendo una y otra vez dónde hacer la reserva. Finalmente acuerdan que cenar en "La Destilería" es una magnífica idea ya que nunca han estado allí.
Comentarios y Anécdotas: Que soba le paró Aba a José Luis, pues al entrar éste al baño el Aba, quien se estaba lavando las manos, miró de reojo a ver quien entraba y exclamó espantado “uuufff, yo creí que eras la Bailarina” (F. Sánchez Murgía). El Bioquímico guardó su compostura y no lo mandó a un lugar muy lejos.
Aba trajo varias fotografías de principios de los 50, entre otras de los cines Odeón, Orfeón, Princesa, Teresa, y algunas de él y su familia. Nos pidió que las subiéramos para que ustedes pudieran admirarlas. Servido estas mi querido Aba.
Pidió Rudy que la lista de los onomásticos se separe por meses; Flopis olímpicamente lo mandó a volar…
Jelipe dijo que había estado en el frescobote y que la culpa había sido de Carlos. Es cierto, dijo el Flopis, Carlos se ha vuelto muy regañón… tuvo que haber sido necesariamente el culpable.
José Rodríguez Churches sufría de llamatitis, no cesaba de hablar por el celular. “Mira, dile que si no paga, no le hacemos la entrega” “Que importa que no tengamos el producto, él no lo sabe”. “Hola amorcito, sí, hombre voy a trabajar tarde”. Cada vez que queríamos hablar con él, le teníamos que marcar a su celular.
Los apostadores del grupo lanzaron la apuesta de que quien iba a ganar: México o Sudáfrica. La mayoría le apostó a México, pero algunos se la jugaron con Sudáfrica. Y es que en efecto, el país anfitrión nunca ha perdido el partido de arranque.
Cuando el Aba “Borolas” se quitó su sombrero, traía un peinadito a la Jean Harlow.
Despedida: Los últimos en irse, a las 9:30 de la noche, fueron Aba, Carlos, Flopis, Jelipe, Mangel, Popi, y Rudy. Flopis la hizo de chofer y llevó a sus domicilios a su compinche Felipe y a su hermano Popi.
Esta crónica se la dedicamos a nuestro querido Goofy, y si se preguntan ¿por qué?, simplemente porque no empleamos ninguna palabra altisonante que hiera sus oídos castos. Goofy, estamos seguros que ésta crónica si la podrán leer tus amigos y familiares. Nuestra lengua es tan bella y extensa, que efectivamente no se requiere de groserías para expresarnos, aunque si le resta un poco de sal y pimienta.
Bueno aquí le paramos para no cansarlos, despidiéndonos con nuestros mejores deseos para que este mes, la pasen de maravilla, y con el eterno deseo que para la próxima, nos acompañen los que hasta ahora no han asistido.
La frase del mes: Ningún triunfo en el trabajo justifica un fracaso en la familia (Nacho)
martes, 30 de marzo de 2010
Comida R3: Raffles, Raba y Repe
Restaurante Los Ángeles: Haciendo gala a uno de sus apodos, R³ convocó a comer a Aba y a Pepe Pistolas (José Luis Vega) en un buen restaurante tipo casero allá por Baja California, tres Willis en total. La comida de excelente manufactura y precios sumamente económicos ya que con la mitad de cualquier cuenta de La Destilería, comimos a pasto los comensales. El Aba al igual que los demás, de entrada un rico plato de sopa de lentejas; tortillas hechas a mano y al momento; en segunda pidió dos quesadillas de requesón y como tapón se refinó un plato con carne de cerdo y frijoles al lado; ah, todavía me ayudó con un sope pues mi plato estaba descomunal; R³, pidió de plato fuerte tacos los cuales le sirvieron en un platón, acompañado de lechuga, guacamole y sus respectivos frijoles (y eso que el Aba le acababa de sacar una muela y estaba con las incomodidades normales de masticación) y Pepe (o sea yo) una carne asada término sofisticadamente ingles..., hay cabrón!.El Rollo: La plática se convirtió en monólogo, pues el Aba no cerraba el pico. Platicó anécdotas del internado junto a Juancho y Morones, recordando que un día entre cuatro se comieron seis cajas de mangos verdes con limón y chile piquín, y que hasta la fecha le duraba la diarrea. También hablamos de los madrazos que nos daban los prefectos Mr. Ramirez con su silbato desteñido; Mr. López con el llavero (a mi un día me dio con el metro..., nótese: me pegó, no me lo encajó..., hay que aclarar porque son unos pelafustanes), y no solo de golpes si no que Mr. Mendoza castigaba haciéndonos escribir la clausula cuatro del reglamento cinco veces aunque a mi me puso a escribir todo el reglamento cinco veces; así se fue pasando el tiempo hasta que R³ y su servidor nos retiramos a eso de las 9:00 PM.
La Cuenta: R³ no permitió que sacáramos dinero, adelantansose a pagar, o sea que el invitó el festejo. A éste paso, le vamos a tener que quitar el apodo del Raffles.
Escribió su servilleta: José Luis Vega Alarid.
martes, 2 de marzo de 2010
Visita al Ajusco y comida del 2 marzo 2010
Punto de Partida: El primer martes de marzo del 2010 quedará inscrito en la memoria de los Willis que visitaron La Granja Williams en el Ajusco. Nos dimos cita en la Destilería (allá por San Jerónimo) a las 11 para partir de allí a La Granja. Willie Wood llegó primero a las 11 en punto, haciendo gala de su puntualidad inglesa. Luego arribó José Luis Vega uniformado con su pantalón negro de mezclilla y guayabera blanca, afortunadamente sin sombrero de paja ni paliacate rojo como originalmente había amenazado. El Mosco y Popi fueron los otros dos que vinieron uniformados. Una guapa señora llegó con su marido por parte del Williams para guiarnos a la Granja. Horacio Román llegó gritando “yo soy Román, padre de muchos, masco chicle y pico molcajetes, a sus órdenes”. Después del café de rigor, salimos 20 minutos más tarde de lo acordado, pero con entusiasmo redoblado a conocer La Granja. Partimos en cuatro autos. En el primero iba la Sra. con su esposo, quien creyó que iba solo, pues se fue hecho la mocha. Lo seguía el Mosco en su camioneta súper equipada con Popi, Mangel y el Bioquímico. Claro, súper equipada, pero sin gasolina, así es que tuvimos que parar y esperar a que nuestro intrépido veterinario le llenara el tanque. El tercer auto era manejando por el chofer de Carlos con éste, Flopis y Fernando. El cuarto y último carro era manejando por Goofy, acompañado de Willie, Emilio y Horacio Román.
La Granja está ubicada en casa de la ch…, pues de ida, y sin tránsito pesado, hicimos poco más de una hora (y eso que estábamos al sur de la Ciudad). Claro, hay que reconocer que uno de los autos era conducido por Chava Goofy, excelente piloto de la Nueva República de Metepec, quien rápido y veloz rebasó al guía y se perdió, teniendo nosotros que localizarlo, tratando de comunicarnos a los celulares apagados de Salvador y Willie. En fin, como buen piloto y buen “metepequeño", tuvimos que hacer varios altos para encontrarlo, pues no sabíamos donde andaba. Finalmente, el Flopis pudo hablar con el Poeta Emilio quien nos dijo que nos estaban esperando en el kilómetro 25 de la vieja carretera a Cuernavaca. Después de reencontrarnos con el auto perdido, ya nos enfilamos hacia La Granja en donde fuimos recibidos por el MVZ Dr. Arturo Martínez Gracida quien fue nuestro guía en todo el recorrido.
Comentario al margen de José Luis: “Cuando cumplimos 50 años de salir de secundaria y visitamos nuestro querido Colegio, me sentí muy emocionado y en momentos, se me hacía nudo la garganta por tantos recuerdos que viví en el Williams. Al pensar que íbamos a conocer La Granja, un día antes, estaba emocionado y solo pensaba en lo maravilloso que sería estar nuevamente con mis amigos y disfrutar de las instalaciones. Desgraciadamente no fue así. En primer lugar solo fuimos once de nuestra generación. En segundo, la recepción no fue tan cálida como la que nos brindaron en el Colegio durante nuestro Aniversario 50, extrañando la presencia de Arturo y su hijo Juan Williams.”
Impresiones de La Granja: El Dr. Martínez Gracida nos fue explicando gentilmente cada uno de las zonas que visitamos. Vimos caballos, cerdos, borregos, una llama, un guanaco, vacas (aquí Fernando quiso bracearlas, pues decía que “cada vez que lo hago, la sensación y el olor me producen un enorme placer cercano al orgasmo”), y uno que otro viejo buey. Vimos la sala de trofeos, el invernadero y las instalaciones deportivas: La cancha de tenis es de primer nivel y las canchas de fútbol están en excelentes condiciones (ya las quisieran muchos equipos profesionales).
Había cerdos de hasta 300 Kg. Sus cubículos no estaban para dar gritos de alegría y todos ellos guarros, necesitaban un buen duchazo. Siguió el turno de un solitario burro, que nos dijeron, era el animal más añejo de La Granja. Al ver al burro, los ojos del Mosco brillaron de alegría y empezó a apapacharlo. Poco después vinieron las ovejas de cara negra y oscura lana. Varios de nosotros estábamos impresionados, por no estar familiarizados con la vida rupestre. Sin embargo, varios compañeros son conocedores de los animales al grado que uno dijo: “si éste fuera mi alumno, lo repruebo”. José Luis, inquieto por saber más, le preguntó al Mogli, “oye, ¿cómo se sabe el sexo de los borregos?" El Mosco le respondió bruscamente: “¿Qué no le ves los huevos?” José Luis apenado le contestó "pero, es que tienen mucha lana y a simple vista no se los veo." Entonces el Mosco ya más calmado le dijo: “Tienes razón, por eso para saber el sexo hay que palparle los huevos y si tienes duda, le acaricias el chile”. El Dr. Martínez nos hizo revelaciones sorpresivas para los no veterinarios del grupo: “Las gallinas y los gallos se castran”. Revelación que dejo perplejo a Castellanos, quien preguntó dudoso: ¿Cómo se castra a una gallina, pues si no tienen huevos? El Dr. Martínez, viéndolo de arriba abajo, le dijo, “por donde salen los huevos se mete la mano y se jala la calostro”. Carlos puso cara de “yo no fui”, y murmurando al Flopis le preguntó: ¿Qué carajos es el calostro? Y Flopis con gran aplomo le contestó: “Es el clítoris de la gallina”. Charley Boy prometió a partir de ese día, dejar de desayunar sus tres huevos pasados por agua.
Cuando llegó Flopis, todos pensamos que estábamos en una película de Indiana Jones, con su sombrero y botas de cuero café. Aparte, estaba tan metido en su papel de Indiana, que fue el único que se atrevió a montar el Caballo Azteca, a quien por cierto su domador lo lastimó, causándole sangrientas heridas en el costado. Esto se debió a que nos dieron una exhibición de “doma”, en donde el noble bruto, caminó de lado, para atrás, trotó, galopó, hizo caravanas, etc., muchas monerías que nos fascinaron. Su entrenador para hacer estas suertes, uso sus espuelas y un fuete eléctrico, causándole las heridas que nos inquietaron y que le arrancaron sollozos a Goofy. Antes de que Goofy se lanzara a los golpes en defensa del bello animal, los veterinarios del grupo le explicaron a Chava que todo animal que hace gracias que van en contra de su naturaleza (elefantes, leones, caballos, cebras, etc.) pasan por un duro calvario de golpes y toques eléctricos, con lo que su vida es aún peor que la de un Willi despechado.
El Dr. Martínez, se desvivió por atendernos, al grado de poner de su propio bolsillo el dinero para comprar refrescos, ya que solo tenían nescafé y un pan riquísimo (ese pan valió el recorrido) para ofrecernos.
Salida a La Destilería: A eso de las 14:10, tomamos las de Villadiego y salimos de regreso, no sin antes comentar que Fernando se despidió de las vacas con lágrimas en los ojos y Popi no quería salir de donde estaban los cerdos (había querencia de los profes). A la salida vimos a los patos, pero parecían aves del desierto, pues no tenían agua. Popi insistió en seguir el auto del “metepequeño”. Gustavo lo siguió durante 500 m que bastaron para perdernos nuevamente, por lo que decidió ya no seguirlo e irse por su lado. Carlos prudentemente siguió al Mosco. Al cabo de 5 minutos, el Mosco hizo una parada forzada para comprar sus cigarros, pues no puede aguantarse más de 20 minutos sin fumar, así es que Carlos siguió solo el camino de regreso, yéndose por Insurgentes, Camino de Santa Teresa y Periférico. Mogli bajó por la carretera de Cuernavaca (recordando sus vivencias en estos moteles y comparando los que ha conocido en Toluca, Pachuca, Puebla, Metepec, etc.). Al entrar a la Ciudad, en lugar de tomar Insurgentes, tomó Tlalpan y poco antes de llegar al periférico Popi le dijo que diera vuelta a la izquierda para salir por San Fernando, pero la avenida estaba imposible de transitar por lo que tuvo la necesidad de regresarse en “U” y retomar Tlalpan para luego salir al periférico, con la pérdida de 15 minutos. Todos comentamos que lo pendejo se pega. Ya entrando al periférico, nuevamente volvimos a la normalidad, tránsito pesado pero fluido y así llegamos nuevamente a nuestro centro de reunión para iniciar nuestra tradicional comida mensual.
La Comida: De los tres autos que salieron del Ajusco, el primero en llegar fue el de Goofy, a pesar de haberse perdido varias veces. Luego llegó Gustavo, que por haberse rozado con Goofy en el sanitario de mujeres de la Granja, también se perdió. Finalmente, el único auto que no se perdió y que no hizo ninguna pendejada, el de Carlos acompañado por Flopis y nuestro médico de cabecera Fernando Hidalgo, llegó al último, recordando la vieja frase de Napoleón: “Vete despacio que llevo prisa”. Ya todos sentados en La Destilería con nuestras sabrosas libaciones, se votó de manera mayoritaria para cambiarle el apodo a Salvador Robles de Goofy al de “Brújula Descompuesta”, pues siempre se pierde hasta para ir al baño.

En el restaurante ya se encontraban José Rodriguez Iglesias, Marco Antonio Sordo y Rodolfo Vega Pasalagua, a quien lo vacunaron con aguja de fonógrafo pues no cesaba de hablar. Desde éste foro le mandamos un afectuoso saludo a Marco Antonio acompañado del deseo que pronto se recupere y que para la próxima tenga un excelente estado de salud. Imagínense su martirio, veía doble y al vernos creía que habíamos llegado 26 Willis, exclamando que no estaba preparado para lidiar con tantos. Rudy amablemente le dijo que solo éramos 14 contándolo a él. Ya al filo de las 4:30 de la tarde, llegó el Aba gritando ¡mírenme no vengo pedo!. Al final del día asistieron 11 Williamescos a la Granja, y 15 a la Destilería.
Dentro de la bola de sandeces que dice Rudy, hubo una notable excepción. Propuso que durante las comidas se festeje, aunque de manera simbólica, a los que cumplen años en ese mes. En ésta ocasión mandó pedir un rebanada de pastel con una vela y les cantamos las mañanitas a los cumpleañeros de marzo: Flopis, Carlos, Mangel y de manera espiritual a Chucho Pelucho. Todos dimos nuestras fechas de nacimiento, para que en los próximos meses nos celebren nuestros onomásticos. El Flopis quedó de enviarnos su planilla de Excel con los datos de cada uno de nosotros, incluyendo nuestra fecha de nacimiento. A lo que Rudy propuso que si se va a elaborar el directorio completo con nombre, apodo, fecha de nacimiento, domicilio, teléfonos, correo electrónico, que se incluya también cuantas pecas tenemos en el culo. Pontones nos llamó para disculparse por no haber asistido y aprovechó para enviarnos un saludo afectuoso. José Luis exclamó que está considerando dejar de asistir a las comidas ya que es notorio que a los que no llegan (Pelucho, Jelipe, Chalela, López Peña, Nacho, Manolo, etc.), cuando se mencionan, los asistentes hasta lloran de la emoción al recordarlos, y que por ello quería faltar para que a él también lo recordaran con emoción. Fernando dijo que si no venía a las comidas nos hincaríamos y le daríamos gracias al cielo. El Mosco y Rudy dijeron que a pesar de los años, de sus conocimientos, títulos académicos y posición social, Flopis sigue igual de inmaduro. ¡Con semejantes cuates, quien necesita enemigos!
Preguntas p’al diablo: ¿Quién de nosotros muy sácale punta ofreció desde hace un mes un borrego y a la fecha puro pico?; ¿Qué pasó con la organización para la comida con las esposas?
Comentarios y observaciones varias: Es notorio que cada vez que llegamos a la comida, hablamos de lo mismo y como los Diputados, decimos puras pendejadas sin ton ni son. Sordo inició una ridícula encuesta, preguntándonos que si teníamos perro (háganme el fabron cavor de pregunta). Algunos dijeron que si, la mayoría dijeron que no y Rudy dijo "yo no tengo perro, tengo perrito", ¿qué habrá querido decir? Mark Anthony, ¿qué carajos pretendías con tu sonsa encuesta? Otro tema analizado, fue el propuesto por Popi, de que “si lo pendejo se pegaba."

Pregúntame cab..., preguuuuuuntame... Si desean saber de todo, pregúntenle a Mangel pues él sabe todo lo habido y por haber en este mundo. Si uno habla de salchichas, el tiene un primo quien las inventó; si hablamos de la Granja, el tiene un compadre que tiene una mas chingona que la que visitamos; si hablamos de aviones, el tiene un cuñado que los vende. Así que Pepe Luis le preguntó: ¿De dónde eres? A lo que contestó “de Xalapa, Veracruz” (hay otro Jalapa en Tabasco güeyes por eso la precisión). Vega Alarid le dijo “allá en Xalapa no hay dinosaurios ¿verdad?”, a lo que Miguel Ángel le dice: “sí y son como de 1.50 m de altura.” El Bioquímico exclamó “ay Mangel como serás hablador si los dinosaurios son gigantes.” Y él contestó: “no hombre de ese tamaño es el huevo”. Alarid le respondió: “no seas mentiroso los dinosaurios no son ovíparos, son mamíferos”. Castellanos saltó y dijo “no seas pendejo, que ovíparos ni que mamíferos, son reptiles, y si ponen huevos.” Mangel respirando hondo e ignorando el comentario de Charley, dijo "pinche José Luis, como serás güey, de ese tamaño es el huevo izquierdo, pues el derecho lo tienen un poquito más abultado”.
Varios le recomendaron a Popi que escriba como las personas decentes ya que escribe sin que se le entienda, aparte remplaza la “c” y “q” con k, y para muestra un botón: “PP, lla ke eztaz keriendo konoser laz marabiyas del uniberso, te komento ke ezte nasio a partir del vig vang ase maz de 10 mil miyones de años i ke de ayi nasieron las eztreyas, las galaccias y todo lo ke forma el uniberzo, ¿me entiendez? o te lo espliko con volitaz y palitoz.” Como vemos hasta para leerlo cuesta trabajo.
La despedida: Fue una reunión grata y la mayoría estábamos cansados por la visita al Ajusco, así es que salimos temprano. El primero en partir fue Frenado Hidalgo y el último, Rudy Pasalajarra. Le deseamos al Pelucho que se mejore de su bronquitis, y a todos ustedes que la pasen de maravilla, con la esperanza de que para la próxima nos acompañen los que hasta ahora han fallado. Nos despedimos con la siguiente frase: “Un amigo es una persona con quien te atreves a ser tú mismo.”
La Granja está ubicada en casa de la ch…, pues de ida, y sin tránsito pesado, hicimos poco más de una hora (y eso que estábamos al sur de la Ciudad). Claro, hay que reconocer que uno de los autos era conducido por Chava Goofy, excelente piloto de la Nueva República de Metepec, quien rápido y veloz rebasó al guía y se perdió, teniendo nosotros que localizarlo, tratando de comunicarnos a los celulares apagados de Salvador y Willie. En fin, como buen piloto y buen “metepequeño", tuvimos que hacer varios altos para encontrarlo, pues no sabíamos donde andaba. Finalmente, el Flopis pudo hablar con el Poeta Emilio quien nos dijo que nos estaban esperando en el kilómetro 25 de la vieja carretera a Cuernavaca. Después de reencontrarnos con el auto perdido, ya nos enfilamos hacia La Granja en donde fuimos recibidos por el MVZ Dr. Arturo Martínez Gracida quien fue nuestro guía en todo el recorrido.Comentario al margen de José Luis: “Cuando cumplimos 50 años de salir de secundaria y visitamos nuestro querido Colegio, me sentí muy emocionado y en momentos, se me hacía nudo la garganta por tantos recuerdos que viví en el Williams. Al pensar que íbamos a conocer La Granja, un día antes, estaba emocionado y solo pensaba en lo maravilloso que sería estar nuevamente con mis amigos y disfrutar de las instalaciones. Desgraciadamente no fue así. En primer lugar solo fuimos once de nuestra generación. En segundo, la recepción no fue tan cálida como la que nos brindaron en el Colegio durante nuestro Aniversario 50, extrañando la presencia de Arturo y su hijo Juan Williams.”
Impresiones de La Granja: El Dr. Martínez Gracida nos fue explicando gentilmente cada uno de las zonas que visitamos. Vimos caballos, cerdos, borregos, una llama, un guanaco, vacas (aquí Fernando quiso bracearlas, pues decía que “cada vez que lo hago, la sensación y el olor me producen un enorme placer cercano al orgasmo”), y uno que otro viejo buey. Vimos la sala de trofeos, el invernadero y las instalaciones deportivas: La cancha de tenis es de primer nivel y las canchas de fútbol están en excelentes condiciones (ya las quisieran muchos equipos profesionales).
Había cerdos de hasta 300 Kg. Sus cubículos no estaban para dar gritos de alegría y todos ellos guarros, necesitaban un buen duchazo. Siguió el turno de un solitario burro, que nos dijeron, era el animal más añejo de La Granja. Al ver al burro, los ojos del Mosco brillaron de alegría y empezó a apapacharlo. Poco después vinieron las ovejas de cara negra y oscura lana. Varios de nosotros estábamos impresionados, por no estar familiarizados con la vida rupestre. Sin embargo, varios compañeros son conocedores de los animales al grado que uno dijo: “si éste fuera mi alumno, lo repruebo”. José Luis, inquieto por saber más, le preguntó al Mogli, “oye, ¿cómo se sabe el sexo de los borregos?" El Mosco le respondió bruscamente: “¿Qué no le ves los huevos?” José Luis apenado le contestó "pero, es que tienen mucha lana y a simple vista no se los veo." Entonces el Mosco ya más calmado le dijo: “Tienes razón, por eso para saber el sexo hay que palparle los huevos y si tienes duda, le acaricias el chile”. El Dr. Martínez nos hizo revelaciones sorpresivas para los no veterinarios del grupo: “Las gallinas y los gallos se castran”. Revelación que dejo perplejo a Castellanos, quien preguntó dudoso: ¿Cómo se castra a una gallina, pues si no tienen huevos? El Dr. Martínez, viéndolo de arriba abajo, le dijo, “por donde salen los huevos se mete la mano y se jala la calostro”. Carlos puso cara de “yo no fui”, y murmurando al Flopis le preguntó: ¿Qué carajos es el calostro? Y Flopis con gran aplomo le contestó: “Es el clítoris de la gallina”. Charley Boy prometió a partir de ese día, dejar de desayunar sus tres huevos pasados por agua.
Cuando llegó Flopis, todos pensamos que estábamos en una película de Indiana Jones, con su sombrero y botas de cuero café. Aparte, estaba tan metido en su papel de Indiana, que fue el único que se atrevió a montar el Caballo Azteca, a quien por cierto su domador lo lastimó, causándole sangrientas heridas en el costado. Esto se debió a que nos dieron una exhibición de “doma”, en donde el noble bruto, caminó de lado, para atrás, trotó, galopó, hizo caravanas, etc., muchas monerías que nos fascinaron. Su entrenador para hacer estas suertes, uso sus espuelas y un fuete eléctrico, causándole las heridas que nos inquietaron y que le arrancaron sollozos a Goofy. Antes de que Goofy se lanzara a los golpes en defensa del bello animal, los veterinarios del grupo le explicaron a Chava que todo animal que hace gracias que van en contra de su naturaleza (elefantes, leones, caballos, cebras, etc.) pasan por un duro calvario de golpes y toques eléctricos, con lo que su vida es aún peor que la de un Willi despechado.El Dr. Martínez, se desvivió por atendernos, al grado de poner de su propio bolsillo el dinero para comprar refrescos, ya que solo tenían nescafé y un pan riquísimo (ese pan valió el recorrido) para ofrecernos.
Salida a La Destilería: A eso de las 14:10, tomamos las de Villadiego y salimos de regreso, no sin antes comentar que Fernando se despidió de las vacas con lágrimas en los ojos y Popi no quería salir de donde estaban los cerdos (había querencia de los profes). A la salida vimos a los patos, pero parecían aves del desierto, pues no tenían agua. Popi insistió en seguir el auto del “metepequeño”. Gustavo lo siguió durante 500 m que bastaron para perdernos nuevamente, por lo que decidió ya no seguirlo e irse por su lado. Carlos prudentemente siguió al Mosco. Al cabo de 5 minutos, el Mosco hizo una parada forzada para comprar sus cigarros, pues no puede aguantarse más de 20 minutos sin fumar, así es que Carlos siguió solo el camino de regreso, yéndose por Insurgentes, Camino de Santa Teresa y Periférico. Mogli bajó por la carretera de Cuernavaca (recordando sus vivencias en estos moteles y comparando los que ha conocido en Toluca, Pachuca, Puebla, Metepec, etc.). Al entrar a la Ciudad, en lugar de tomar Insurgentes, tomó Tlalpan y poco antes de llegar al periférico Popi le dijo que diera vuelta a la izquierda para salir por San Fernando, pero la avenida estaba imposible de transitar por lo que tuvo la necesidad de regresarse en “U” y retomar Tlalpan para luego salir al periférico, con la pérdida de 15 minutos. Todos comentamos que lo pendejo se pega. Ya entrando al periférico, nuevamente volvimos a la normalidad, tránsito pesado pero fluido y así llegamos nuevamente a nuestro centro de reunión para iniciar nuestra tradicional comida mensual.
La Comida: De los tres autos que salieron del Ajusco, el primero en llegar fue el de Goofy, a pesar de haberse perdido varias veces. Luego llegó Gustavo, que por haberse rozado con Goofy en el sanitario de mujeres de la Granja, también se perdió. Finalmente, el único auto que no se perdió y que no hizo ninguna pendejada, el de Carlos acompañado por Flopis y nuestro médico de cabecera Fernando Hidalgo, llegó al último, recordando la vieja frase de Napoleón: “Vete despacio que llevo prisa”. Ya todos sentados en La Destilería con nuestras sabrosas libaciones, se votó de manera mayoritaria para cambiarle el apodo a Salvador Robles de Goofy al de “Brújula Descompuesta”, pues siempre se pierde hasta para ir al baño.

En el restaurante ya se encontraban José Rodriguez Iglesias, Marco Antonio Sordo y Rodolfo Vega Pasalagua, a quien lo vacunaron con aguja de fonógrafo pues no cesaba de hablar. Desde éste foro le mandamos un afectuoso saludo a Marco Antonio acompañado del deseo que pronto se recupere y que para la próxima tenga un excelente estado de salud. Imagínense su martirio, veía doble y al vernos creía que habíamos llegado 26 Willis, exclamando que no estaba preparado para lidiar con tantos. Rudy amablemente le dijo que solo éramos 14 contándolo a él. Ya al filo de las 4:30 de la tarde, llegó el Aba gritando ¡mírenme no vengo pedo!. Al final del día asistieron 11 Williamescos a la Granja, y 15 a la Destilería.
Dentro de la bola de sandeces que dice Rudy, hubo una notable excepción. Propuso que durante las comidas se festeje, aunque de manera simbólica, a los que cumplen años en ese mes. En ésta ocasión mandó pedir un rebanada de pastel con una vela y les cantamos las mañanitas a los cumpleañeros de marzo: Flopis, Carlos, Mangel y de manera espiritual a Chucho Pelucho. Todos dimos nuestras fechas de nacimiento, para que en los próximos meses nos celebren nuestros onomásticos. El Flopis quedó de enviarnos su planilla de Excel con los datos de cada uno de nosotros, incluyendo nuestra fecha de nacimiento. A lo que Rudy propuso que si se va a elaborar el directorio completo con nombre, apodo, fecha de nacimiento, domicilio, teléfonos, correo electrónico, que se incluya también cuantas pecas tenemos en el culo. Pontones nos llamó para disculparse por no haber asistido y aprovechó para enviarnos un saludo afectuoso. José Luis exclamó que está considerando dejar de asistir a las comidas ya que es notorio que a los que no llegan (Pelucho, Jelipe, Chalela, López Peña, Nacho, Manolo, etc.), cuando se mencionan, los asistentes hasta lloran de la emoción al recordarlos, y que por ello quería faltar para que a él también lo recordaran con emoción. Fernando dijo que si no venía a las comidas nos hincaríamos y le daríamos gracias al cielo. El Mosco y Rudy dijeron que a pesar de los años, de sus conocimientos, títulos académicos y posición social, Flopis sigue igual de inmaduro. ¡Con semejantes cuates, quien necesita enemigos!
Preguntas p’al diablo: ¿Quién de nosotros muy sácale punta ofreció desde hace un mes un borrego y a la fecha puro pico?; ¿Qué pasó con la organización para la comida con las esposas?
Comentarios y observaciones varias: Es notorio que cada vez que llegamos a la comida, hablamos de lo mismo y como los Diputados, decimos puras pendejadas sin ton ni son. Sordo inició una ridícula encuesta, preguntándonos que si teníamos perro (háganme el fabron cavor de pregunta). Algunos dijeron que si, la mayoría dijeron que no y Rudy dijo "yo no tengo perro, tengo perrito", ¿qué habrá querido decir? Mark Anthony, ¿qué carajos pretendías con tu sonsa encuesta? Otro tema analizado, fue el propuesto por Popi, de que “si lo pendejo se pegaba."

Pregúntame cab..., preguuuuuuntame... Si desean saber de todo, pregúntenle a Mangel pues él sabe todo lo habido y por haber en este mundo. Si uno habla de salchichas, el tiene un primo quien las inventó; si hablamos de la Granja, el tiene un compadre que tiene una mas chingona que la que visitamos; si hablamos de aviones, el tiene un cuñado que los vende. Así que Pepe Luis le preguntó: ¿De dónde eres? A lo que contestó “de Xalapa, Veracruz” (hay otro Jalapa en Tabasco güeyes por eso la precisión). Vega Alarid le dijo “allá en Xalapa no hay dinosaurios ¿verdad?”, a lo que Miguel Ángel le dice: “sí y son como de 1.50 m de altura.” El Bioquímico exclamó “ay Mangel como serás hablador si los dinosaurios son gigantes.” Y él contestó: “no hombre de ese tamaño es el huevo”. Alarid le respondió: “no seas mentiroso los dinosaurios no son ovíparos, son mamíferos”. Castellanos saltó y dijo “no seas pendejo, que ovíparos ni que mamíferos, son reptiles, y si ponen huevos.” Mangel respirando hondo e ignorando el comentario de Charley, dijo "pinche José Luis, como serás güey, de ese tamaño es el huevo izquierdo, pues el derecho lo tienen un poquito más abultado”.
Varios le recomendaron a Popi que escriba como las personas decentes ya que escribe sin que se le entienda, aparte remplaza la “c” y “q” con k, y para muestra un botón: “PP, lla ke eztaz keriendo konoser laz marabiyas del uniberso, te komento ke ezte nasio a partir del vig vang ase maz de 10 mil miyones de años i ke de ayi nasieron las eztreyas, las galaccias y todo lo ke forma el uniberzo, ¿me entiendez? o te lo espliko con volitaz y palitoz.” Como vemos hasta para leerlo cuesta trabajo.
La despedida: Fue una reunión grata y la mayoría estábamos cansados por la visita al Ajusco, así es que salimos temprano. El primero en partir fue Frenado Hidalgo y el último, Rudy Pasalajarra. Le deseamos al Pelucho que se mejore de su bronquitis, y a todos ustedes que la pasen de maravilla, con la esperanza de que para la próxima nos acompañen los que hasta ahora han fallado. Nos despedimos con la siguiente frase: “Un amigo es una persona con quien te atreves a ser tú mismo.”
martes, 2 de febrero de 2010
Comida del 2 de febrero 2010
Nuestra Nueva Sede: La Destilería . Debido a la falta de interés y calidad decreciente del Vivant, tomamos la decisión de buscar un nuevo lugar para nuestras comidas mensuales, un lugar con ambiente, buenos alimentos, precios razonables, y permiso para fumar. La Destilería, sin ser del otro mundo, satisface nuestras expectativas del buen comer, fumar, y echar desmadre sin ofender a nadie. El ambiente lo hicimos nosotros pues, a excepción de una mesa, el lugar estaba vacío (sería porque hacía un frío de la reteching…). Los alimentos son mejores que los del Vivant; a diferencia de este último, la carne suave, acompañada de excelente guarnición, etc. Los precios son razonables, ni muy bajos ni muy altos, pero más económicos que los del Vivant. Nos dieron el 10% de descuento, pero nos clavaron el cubierto, y luego nos ofrecieron el 15% de descuento para las noches bohemias. La comodidad es aceptable, aunque a Flopis lo sentaron en una sillita que cada vez que se quería levantar, se levantaba con todo y silla. El servicio es de primer nivel. A la entrada nos dieron un rico tamal. Dillman, ni lento ni perezoso, se echó tres. A todos nos gustó el lugar, excepto al Goofy (Chava Robles), quien por llevar la contraria dijo que le gustaba más el lugar y la comida del Vivant. La llegada a La Destilería fue difícil por ser la primera vez para algunos de nosotros, pero todos hicimos el esfuerzo y llegamos, vimos y conquistamos.
Asistencia. Llegamos 16 Willis a compartir la sal y el pan: Aba Castañeda (quien llegó como de costumbre tarde pero sobrio), Carlos Gala Castellanos, Chucho Pontones, El Camello Chalela, El Poeta Emilio Cortez, El Pulgarcito Sordo, Fernando Hidalgo (que llegó con 10 kilos de menos), Flopis Gutiérrez Poucel, Goofy Salvador Robles, Horacio Román Román, Jorge Dillman, Mangel Barrientos, Mosco Castillo, Pepe Luis Vega Alarido, Pepe Rodríguez Churches, y Popi Gutiérrez.
Extrañamos a Chucho Pelucho, quien ya había confirmado su asistencia, pero se le cruzó un imprevisto de salud de su hermana (Que muy pronto se mejore tu hermana Querido Chucho); de Jelipe Diez Martinez; de R³ o séase Raffles, quien está muy molesto por el apodo que Willie Wood atinó en ponerle y que por tal motivo no asistió; de Beto López Peña, quien anda en La Paz; de Willie Wood, quien prefiere jugar dominó con sus cuates que estar con nosotros; de Rudy, a quien le gusta tanto el Chorizo Verde que fue a conseguirlo a Toluca, no vaya a ser igual que el mes pasado que alguien dijo que tenía un Negocio y se fue con su cariñoso Arturo (Rudy, a esta edad, no te vaya a agarrar la mano el chango y des el cambiazo); del Huevo Solís Cámara, quien nunca ha asistido a una comida, pero que por conducto de Flopis nos enteramos que está bien de salud. De Víctor M. García Moreno, que en la última entrevista le dijo a Pepe Luis que no contemos con él pues ninguno es su amigo (claro excepto el Aba y Pepe Luis), lo mismo sucede con R. Pesqueira, quien aparentemente no quiere saber nada de nosotros. A todos los respetamos y les mandamos un cordial saludo.
Ambiente. Fiel a la costumbre, hicimos bromas a los que iban llegando y a los que ya estaban. A Popi se le satirizó por enviar sus correos con lenguaje críptico y llenos de fórmulas matemáticas y físicas que solo él entiende; a Gustavo por andar mosqueado y ser el más cortado; a Munir por no quererse deshacerse de su micrófono integrado. Dillman traía asoleado al Flopis con que era el Patrón: “Oiga”, le gritaba al mesero, “tráigale su tequila al Patrón”, “Oigan”, nos gritaba a nosotros, “El Patrón va a hablar, ¡Cállense!”. El Flopis le decía: “Eres un alborotador pelón y amarra navajas”. Munir con su suave y melodiosa voz le dijo a Dillman: ¡NO ES EL PATRÓN, ES EL JEFE!” Así es que, por lo tanto quedó establecido que desde ya, Flopis es el “Jefe”, Gustavo el “Líder”, y Rudy el “Secretario”. Ahora ¿por qué de esto? Bueno, desde hace mucho tiempo Flopis ha tomado la iniciativa de organizar los eventos, sacar las fotos, organizar el blog, y hacer nuestra película. Ahora, hasta apoyó a Marco Antonio en seleccionar el lugar de nuestras comidas mensuales, claro con la colaboración de sus cuatérrimos de Jelipe, Mosco y Rudy. Es por ello que ahora aprobamos que sea El Jefe (lo único que le falta son sus plumas). Ahora bien, aquí les va una historia de la vida real que demuestra el por qué tenemos un Jefe, un Líder, y un Secretario.
Visita a la Granja del Ajusco. Hace algunas lunas (pa’ que entienda el Jefe) se recibió la invitación de Arturo Williams de asistir a conocer las instalaciones del Colegio Williams en el Ajusco y que en ese mismo evento, se nos invitaba a comer. Esta generosa invitación, además de caernos de sorpresa, nos emocionó mucho pues era volver a recordar con los Williams (Arturo y su hijo Juan) nuestra infancia llena de alegrías, y conocer las nuevas instalaciones de nuestra Alma Mater. El gran Jefe "Hincha Pelotas" inició los trámites para esta anhelada visita y, después de haber hecho sus labores, se concluyó que la mejor fecha para el Colegio Williams era el sábado 6 de marzo, fecha en que podíamos visitar las instalaciones y comer. Pero, durante la comida el Jefe "Toro Sentado" nos comunicó que Juan Williams había confirmado la visita para el día seis y que iban a prepararnos “carnitas o barbacoa”, cuyo costo se prorratearía entre los asistentes. Ante esta noticia, El Poeta (Emilio Cortés) sugirió aceptar la invitación a visitar La Granja el primer martes de marzo, pero en lugar de quedarnos a comer allá, regresarnos a comer a “La Destilería”. Así es que el Líder (Gustavo Castillo) le giró instrucciones al Jefe Pluma Blanca (Luis Gutiérrez) que le propusiera a Arturo y Juan Williams hacer la visita el martes 2 de marzo e invitarlos a comer con nosotros. Así es que El Jefe (ya si para ahorita no saben de quien estamos hablando, váyanse mucho al carajo) entonces propuso vernos en La Destilería a las 11:00 y de allí partir a las 11:30 (en algunos de los vehículos) hacia La Granja siguiendo a Juan Williams.

Pepe Luis Vega volvió a proponer que fuéramos vestidos de pantalón negro y guayabera blanca, pero de nuevo su propuesta fue descartada con una gran rechifla, lo cual indignó al Bioquímico exclamando: “¡Con ustedes no se puede!”
Hechos Varios. Popi le pidió a Pepe Luis en la comida pasada que informara que en los próximos días iba a dar una noticia científica bomba. Sin embargo, esperamos por más de un mes y, fuera de sus correos mamones, a la fecha no hemos recibido nada. Seguimos esperando, y esperando… Al Goofy (Salvador Robles) le dijo uno de sus nietos que estaba muy panzón y fue suficiente para que se pusiera a dieta, así es que andaba presumiendo que ya había bajado 50 gramos. Alguien comentó en que se parece Haití al equipo América: “En que ambos se quedaron sin cabañas”. Horacio Román nos trajo una fotografía de 1958 donde aparecen Ruvalcaba, Zalce, Román, De Antuniano, Alian Chirinian Anarakian, Sevilla, Izquierdo, Wetzel.
Pepe Luis le propuso a los sibaritas del grupo que visitaran un restaurante que se encuentra pegado al Charco de las Ranas de Periférico Sur (viendo el Charco de frente, el restaurante está a la izquierda), tiene valet parking (solo cuesta la propina), la comida no es mala, eso sí, más cara que la de la Destilería y tiene terraza para fumadores. Los sibaritas le preguntaron cortésmente si había que ir uniformados.
Durante la comida, como no tiene nada que hacer ni que pensar, excepto joder al prójimo, se le ocurrió al Bioquímico (Pepe Luis Vega Alarid) tener una comida extraordinaria con las esposas. A la mayoría les gustó la idea. Inmediatamente el Bioquímico se lo comunicó al Jefe Toro Nalgón y él, en su infinita sabiduría, propuso hacer la tertulia en La Destilería. Pero, también se discutió otra opción: Hacer la reunión tipo gringo, donde cada uno lleva un platillo y se hace en la casa de uno de nosotros. Inmediatamente se discutieron los lugares más adecuados. La primera casa que se ofreció fue la de Jelipe, luego la de Xavier Lozoya o la del enano Lopez Peña, más tarde la de Nacho, inclusive alguien propuso generosamente la de Manolo, hasta que caímos en cuenta que estábamos ofreciendo las casas de los que no estaban. Bueno, al final no se tomó ninguna decisión, quedándose en el aire la propuesta, para que los grandes organizadores (Pluma Blanca, Mark Anthony, Rudy, Jelipe, Mosco, Los Chuchos, etc.) decidan. Claro, siendo los Willis, no faltaron todo tipo de comentarios:
”Mi esposa no va a asistir pues no le gusta que las personas fumen, y si viene y los ve y los huele, lo más seguro es que se pare, se vaya y me rompa la madre cuando llegue a casa”; “yo estoy divorciado cinco veces así es que no voy a venir para no divorciarme por sexta vez“; “ya era justo y necesario hacer una reunión con las jefas“; “me parece una excelente idea pues mi mujer me ha dicho: Tantos años con los williamescos y no conozco a nadie, se me hace que los inventas para salirte de casa”, etc.
Juan Limón, nos envió un correo con fotos de los años treinta de la Ciudad de México. Como era de esperarse, vimos las fotos con nostalgia, pues era un México seguro y confiable. Muchas fotos se tomaron antes de que viniéramos al mundo excepto Pepe Luis Vega, quien por haber empezado en 1950 en el Williams y ser el sénior del grupo las vivió y disfrutó. Con esto no queremos decir que Pepito Vega sea viejo, pero dicen las malas lenguas que él fue “Ingeniero Residente” en la construcción de las Pirámides de Teotihuacán ¿será?
Rodolfo de Anda. El 1ro de febrero nos enteramos del fallecimiento de nuestro compañero Rodolfo de Anda. Iba dos años adelante de nosotros, al igual que el otro actor Oscura, que se cambió el nombre a Jorge Luke y cuyo hermano menor de tendencias románticas estuvo algunos años con nosotros. Nos acordamos de Rodolfo por sus películas. Chucho Pontones recordó un pasaje en una de ellas donde sale cantando parte de nuestro Himno del Williams. Si alguien puede recordar la película, valdría la pena conseguirla para incluir tal pasaje en nuestra película “El Williams y Yo”. Descansa en Paz Rodolfo allá nos veremos pronto.
Partida. El primero en partir fue nuestro médico de cabecera, Frenando Hidalgo. Como a las 6 - 7 de la noche el frío empezó a calar y nos sacaron un calentador de gas. Pero aun así, el frío era intenso, a pesar de lo cual nos quedamos hasta la 7 - 8 de la noche platicando contentos de mil pendejadas. Los últimos en partir fueron Carlos Castellanos, José Rodríguez, Aba Castañeda y Luis Gutiérrez.
Y aquí le paramos con la siguiente frase: “Los amigos son la historia de nuestra vida”.
Asistencia. Llegamos 16 Willis a compartir la sal y el pan: Aba Castañeda (quien llegó como de costumbre tarde pero sobrio), Carlos Gala Castellanos, Chucho Pontones, El Camello Chalela, El Poeta Emilio Cortez, El Pulgarcito Sordo, Fernando Hidalgo (que llegó con 10 kilos de menos), Flopis Gutiérrez Poucel, Goofy Salvador Robles, Horacio Román Román, Jorge Dillman, Mangel Barrientos, Mosco Castillo, Pepe Luis Vega Alarido, Pepe Rodríguez Churches, y Popi Gutiérrez.
Extrañamos a Chucho Pelucho, quien ya había confirmado su asistencia, pero se le cruzó un imprevisto de salud de su hermana (Que muy pronto se mejore tu hermana Querido Chucho); de Jelipe Diez Martinez; de R³ o séase Raffles, quien está muy molesto por el apodo que Willie Wood atinó en ponerle y que por tal motivo no asistió; de Beto López Peña, quien anda en La Paz; de Willie Wood, quien prefiere jugar dominó con sus cuates que estar con nosotros; de Rudy, a quien le gusta tanto el Chorizo Verde que fue a conseguirlo a Toluca, no vaya a ser igual que el mes pasado que alguien dijo que tenía un Negocio y se fue con su cariñoso Arturo (Rudy, a esta edad, no te vaya a agarrar la mano el chango y des el cambiazo); del Huevo Solís Cámara, quien nunca ha asistido a una comida, pero que por conducto de Flopis nos enteramos que está bien de salud. De Víctor M. García Moreno, que en la última entrevista le dijo a Pepe Luis que no contemos con él pues ninguno es su amigo (claro excepto el Aba y Pepe Luis), lo mismo sucede con R. Pesqueira, quien aparentemente no quiere saber nada de nosotros. A todos los respetamos y les mandamos un cordial saludo.
Ambiente. Fiel a la costumbre, hicimos bromas a los que iban llegando y a los que ya estaban. A Popi se le satirizó por enviar sus correos con lenguaje críptico y llenos de fórmulas matemáticas y físicas que solo él entiende; a Gustavo por andar mosqueado y ser el más cortado; a Munir por no quererse deshacerse de su micrófono integrado. Dillman traía asoleado al Flopis con que era el Patrón: “Oiga”, le gritaba al mesero, “tráigale su tequila al Patrón”, “Oigan”, nos gritaba a nosotros, “El Patrón va a hablar, ¡Cállense!”. El Flopis le decía: “Eres un alborotador pelón y amarra navajas”. Munir con su suave y melodiosa voz le dijo a Dillman: ¡NO ES EL PATRÓN, ES EL JEFE!” Así es que, por lo tanto quedó establecido que desde ya, Flopis es el “Jefe”, Gustavo el “Líder”, y Rudy el “Secretario”. Ahora ¿por qué de esto? Bueno, desde hace mucho tiempo Flopis ha tomado la iniciativa de organizar los eventos, sacar las fotos, organizar el blog, y hacer nuestra película. Ahora, hasta apoyó a Marco Antonio en seleccionar el lugar de nuestras comidas mensuales, claro con la colaboración de sus cuatérrimos de Jelipe, Mosco y Rudy. Es por ello que ahora aprobamos que sea El Jefe (lo único que le falta son sus plumas). Ahora bien, aquí les va una historia de la vida real que demuestra el por qué tenemos un Jefe, un Líder, y un Secretario.Visita a la Granja del Ajusco. Hace algunas lunas (pa’ que entienda el Jefe) se recibió la invitación de Arturo Williams de asistir a conocer las instalaciones del Colegio Williams en el Ajusco y que en ese mismo evento, se nos invitaba a comer. Esta generosa invitación, además de caernos de sorpresa, nos emocionó mucho pues era volver a recordar con los Williams (Arturo y su hijo Juan) nuestra infancia llena de alegrías, y conocer las nuevas instalaciones de nuestra Alma Mater. El gran Jefe "Hincha Pelotas" inició los trámites para esta anhelada visita y, después de haber hecho sus labores, se concluyó que la mejor fecha para el Colegio Williams era el sábado 6 de marzo, fecha en que podíamos visitar las instalaciones y comer. Pero, durante la comida el Jefe "Toro Sentado" nos comunicó que Juan Williams había confirmado la visita para el día seis y que iban a prepararnos “carnitas o barbacoa”, cuyo costo se prorratearía entre los asistentes. Ante esta noticia, El Poeta (Emilio Cortés) sugirió aceptar la invitación a visitar La Granja el primer martes de marzo, pero en lugar de quedarnos a comer allá, regresarnos a comer a “La Destilería”. Así es que el Líder (Gustavo Castillo) le giró instrucciones al Jefe Pluma Blanca (Luis Gutiérrez) que le propusiera a Arturo y Juan Williams hacer la visita el martes 2 de marzo e invitarlos a comer con nosotros. Así es que El Jefe (ya si para ahorita no saben de quien estamos hablando, váyanse mucho al carajo) entonces propuso vernos en La Destilería a las 11:00 y de allí partir a las 11:30 (en algunos de los vehículos) hacia La Granja siguiendo a Juan Williams.

Pepe Luis Vega volvió a proponer que fuéramos vestidos de pantalón negro y guayabera blanca, pero de nuevo su propuesta fue descartada con una gran rechifla, lo cual indignó al Bioquímico exclamando: “¡Con ustedes no se puede!”
Hechos Varios. Popi le pidió a Pepe Luis en la comida pasada que informara que en los próximos días iba a dar una noticia científica bomba. Sin embargo, esperamos por más de un mes y, fuera de sus correos mamones, a la fecha no hemos recibido nada. Seguimos esperando, y esperando… Al Goofy (Salvador Robles) le dijo uno de sus nietos que estaba muy panzón y fue suficiente para que se pusiera a dieta, así es que andaba presumiendo que ya había bajado 50 gramos. Alguien comentó en que se parece Haití al equipo América: “En que ambos se quedaron sin cabañas”. Horacio Román nos trajo una fotografía de 1958 donde aparecen Ruvalcaba, Zalce, Román, De Antuniano, Alian Chirinian Anarakian, Sevilla, Izquierdo, Wetzel.
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| De Fotos Varias |
Pepe Luis le propuso a los sibaritas del grupo que visitaran un restaurante que se encuentra pegado al Charco de las Ranas de Periférico Sur (viendo el Charco de frente, el restaurante está a la izquierda), tiene valet parking (solo cuesta la propina), la comida no es mala, eso sí, más cara que la de la Destilería y tiene terraza para fumadores. Los sibaritas le preguntaron cortésmente si había que ir uniformados.
Durante la comida, como no tiene nada que hacer ni que pensar, excepto joder al prójimo, se le ocurrió al Bioquímico (Pepe Luis Vega Alarid) tener una comida extraordinaria con las esposas. A la mayoría les gustó la idea. Inmediatamente el Bioquímico se lo comunicó al Jefe Toro Nalgón y él, en su infinita sabiduría, propuso hacer la tertulia en La Destilería. Pero, también se discutió otra opción: Hacer la reunión tipo gringo, donde cada uno lleva un platillo y se hace en la casa de uno de nosotros. Inmediatamente se discutieron los lugares más adecuados. La primera casa que se ofreció fue la de Jelipe, luego la de Xavier Lozoya o la del enano Lopez Peña, más tarde la de Nacho, inclusive alguien propuso generosamente la de Manolo, hasta que caímos en cuenta que estábamos ofreciendo las casas de los que no estaban. Bueno, al final no se tomó ninguna decisión, quedándose en el aire la propuesta, para que los grandes organizadores (Pluma Blanca, Mark Anthony, Rudy, Jelipe, Mosco, Los Chuchos, etc.) decidan. Claro, siendo los Willis, no faltaron todo tipo de comentarios:
”Mi esposa no va a asistir pues no le gusta que las personas fumen, y si viene y los ve y los huele, lo más seguro es que se pare, se vaya y me rompa la madre cuando llegue a casa”; “yo estoy divorciado cinco veces así es que no voy a venir para no divorciarme por sexta vez“; “ya era justo y necesario hacer una reunión con las jefas“; “me parece una excelente idea pues mi mujer me ha dicho: Tantos años con los williamescos y no conozco a nadie, se me hace que los inventas para salirte de casa”, etc.
Juan Limón, nos envió un correo con fotos de los años treinta de la Ciudad de México. Como era de esperarse, vimos las fotos con nostalgia, pues era un México seguro y confiable. Muchas fotos se tomaron antes de que viniéramos al mundo excepto Pepe Luis Vega, quien por haber empezado en 1950 en el Williams y ser el sénior del grupo las vivió y disfrutó. Con esto no queremos decir que Pepito Vega sea viejo, pero dicen las malas lenguas que él fue “Ingeniero Residente” en la construcción de las Pirámides de Teotihuacán ¿será?
Rodolfo de Anda. El 1ro de febrero nos enteramos del fallecimiento de nuestro compañero Rodolfo de Anda. Iba dos años adelante de nosotros, al igual que el otro actor Oscura, que se cambió el nombre a Jorge Luke y cuyo hermano menor de tendencias románticas estuvo algunos años con nosotros. Nos acordamos de Rodolfo por sus películas. Chucho Pontones recordó un pasaje en una de ellas donde sale cantando parte de nuestro Himno del Williams. Si alguien puede recordar la película, valdría la pena conseguirla para incluir tal pasaje en nuestra película “El Williams y Yo”. Descansa en Paz Rodolfo allá nos veremos pronto.
Partida. El primero en partir fue nuestro médico de cabecera, Frenando Hidalgo. Como a las 6 - 7 de la noche el frío empezó a calar y nos sacaron un calentador de gas. Pero aun así, el frío era intenso, a pesar de lo cual nos quedamos hasta la 7 - 8 de la noche platicando contentos de mil pendejadas. Los últimos en partir fueron Carlos Castellanos, José Rodríguez, Aba Castañeda y Luis Gutiérrez.
Y aquí le paramos con la siguiente frase: “Los amigos son la historia de nuestra vida”.
martes, 12 de enero de 2010
Comida del 12 de enero 2010
Los primeros en llegar fueron José Rodríguez Iglesias y “El Mosco”, quienes respetaron la cita de las 14:30 hr. Después llegaron José Luis Vega Alarid, Marco Antonio Sordo, Popi Gutiérrez, Rudy Vega, Jorge Dillman, Fernando Hidalgo, Willie Wood, Carlos Gala Castellanos, Flopis Gutiérrez Poucel, Munir Chalela, Emilio Cortés, Chucho Pontones y, al perfilar las 5 de la tarde, Aba Castañeda quien llegó gritando: ¡Mírenme, no vengo pedo!.

Fernando y Willie llegaron con sombreritos verdes, tipo tirolés … no por nada, Zarazua los confundió: ¡Hasta por detrás se parecen: A uno le gusta soplar y al otro, al otro… el otro tiene une calvita en la nuca! Flopis, cuando llegó, le dijo a Marco Antonio: “Hola mi querido medio hermano”. Carlos Castellanos le preguntó: ¿Por qué medio hermano? A lo que Flopis contestó. “Es que esta tan chaparrito que alguien le robó la otra mitad.” Aba llegó como el tío Gamboín, pues en su saco traía monitos infantiles.
Uno de nosotros, sin decir nombres, estuvo solo 5 minutos y se retiró, argumentando que tenía cita con un cliente. Después se aclaró que no era ningún cliente sino su amante, quien por cierto es simpático y responde al nombre de Fabiruchis.
Comentó Flopis que el “Matador en retiro”, Pedro Julio Jiménez Villaseñor, en un correo le dijo que era de la generación 1952 – 60. Flopis y Pelucho le dieron la bienvenida a los Willis. Luego le habló a José Luis y le dijo que se acordaba muy bien de Guillermo Haddad, Ildefonso Solórzano, Luis Cristino Valenzuela, Payán, etc. Alarid le informó de nuestras comidas y Pedro amenazó con venir a la de marzo. El actualmente escribe para un periódico hidrocálido que es en donde reside. Matador, en éste blog te extendemos nuevamente la bienvenida y hacemos eco a las palabras de Flopis: Enviamos fotos de la época del Williams. Y por cierto, aprovechando el espacio, dinos acá entre nos: ¿Qué tal eran de c… tus compañeritos de 5to, 6to y 1ro de secundaria Gustavo Aguirre, Jelipe Diez Martinez, Luis Gutiérrez Poucel, y Xavier Lozoya?.
El querido, tímido y parco en palabras, Rudy, que andaba gritando casi a los mismos decibeles que Munir, regañó al Flopis, diciéndole: “Pinche Luis, no seas vulgar, te exijo más respeto: No somos ‘Los Willis’, somos ‘Los Williamescos’. Toma nota y, ¡QUE NO SE VUELVA A REPETIR!”
Pepe Rodríguez Churches quiso impresionarnos tomando fotos desde todos los ángulos, sentándose, parándose, acostándose, alejándose, acercándose, hasta que Flopis le dijo “Pepito, no seas pendejo, prende la cámara por favor”.
Mark Anthony ofreció hacer un video alusivo a nuestras tertulias y reuniones, comentando: “No, no se preocupen, yo no les voy a cobrar…” Nunca supimos a quien se refería, pero Jorge Dillman lo veía de reojo con una mirada turbia.
Flopis informó que: (1) Enrique Castillo le mandó decir, a través de Dillman, que invitaba a varios de nosotros a su restaurante, pero que todavía no le había confirmado la fecha, y (2) que la invitación de Juan Williams a conocer y comer en las instalaciones del Colegio Williams en el Ajusco (La Granja) el primer martes de marzo sigue en pie. Rudy, con cara de preocupado, espetó “¿Oye, y ya confirmaste si va a haber chupe?
José Luis propuso ir vestidos a La Granja con pantalón de mezclilla negro, botas y guayabera blanca a fin de sacar una buena foto y darle más formalidad al evento. La reacción de los Willis no se hizo esperar: Olímpicamente lo mandaron a la chingada. Rudy, con clase, paciencia y tolerancia, le dijo: “Tocayito, no mames”. Se imaginan ustedes a los anarquistas del grupo, Willebaldo y Riestra, ¡Si proponemos ir uniformados, éstos van éstos a llegar encuerados presumiendo sus pequeñeces!
Luis informó que los posibles puntos de congregación serían el Colegio Williams o la Plaza San Jerónimo, para de ahí partir todos juntos. Pero, con eso de la propuesta de Alarid de ir uniformados, había tanto ruido y despapaye, que ya no se acordó nada. Por lo tanto, Luis tomará las decisiones con Juan Williams y nos comunicara en su momento los detalles.
Como es costumbre con los apostadores del grupo, se realizó la famosa quiniela para saber cuántos llegaríamos. Popi se auto entregó el premio, pues le atinó a los catorce que asistimos. Ya lleva dos el buen Popi, quien por cierto pidió que se anunciara en esta crónica que: “En los próximos días dará a conocer una bomba científica”. Bueno, esperaremos, esperaremos y esperaremos…
El afamado abogado y ávido lector de cultura universal, Licenciado Munir Chalela, no quería comer hasta que no fuéramos catorce a la mesa, ya que por superstición no quería arriesgarse en una mesa con trece, comentando: “En tres ocasiones que he comido con trece comensales, uno de ellos pereció”. Flopis le dijo que lo mismo le había pasado en una mesa con cinco, y eso de que dicen que “no hay quinto malo”. Los apostadores del grupo le rogaban con ojos húmedos que se sentara a comer para así poder hacer una quiniela para ver a quién primero se lo iba llevar la calaca. Pero, como nos quiere tanto, Chalela no quiso hacerlo hasta que invitó al Capitán del Restaurante a que se sentara con nosotros. Al rato llegó el Aba y logramos mantener la cifra de 14 Willis a la mesa sin interferencia externa.
Flopis, tomó la palabra y pidió que dijéramos unas breves palabras en alusión al año nuevo (él le llamó resoluciones ¡ay wey!). Pero, como de costumbre, algunos se colgaron, y en lugar de ser breves, fueron abundantes. Como viles bohemios, unos brindaron deseándonos felicidad y prosperidad. Otros brindaron haciendo historia de nuestro grupo. Flopis les deseó las 3 Fs: Felicidad física, familiar y financiera. Les pidió que en el 2010 no le diéramos otro susto como el que nos hizo pasar Munir: ¡Buena salud ante todo!
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Rudy, emulando el brindis del bohemio, se levantó de su silla, alzó su copa al cielo, y con lagrimas en los ojos hizo el juramento siguiente: “Amigos míos, prometo que en este 2010, que recién empieza, no tomaré más….”, y después de un largo silencio, mientras digeríamos su resolución, nos aclaró: “¡Claro, tampoco voy a tomar menos hijos de la gran tostada”. Alarid brindó por los que no estuvieron –Mangel, Robles, Nacho, Jelipe, Memo, Pelucho, destacando a su querido amigo Víctor García Moreno quien desgraciadamente no ha querido saber nada de nosotros (sus razones tendrá). Munir hizo eco de las palabras del Flopis, y emotivamente nos agradeció nuestra amistad y apoyo en sus momentos difíciles. Prometiendo que, ahora que si se estaba cuidando, nos iba a enterrar a todos. Dillman dijo que no estaba seguro en venir o no venir, pero que cada vez que venía se llenaba de alegría. Nunca supimos si nos estaba albureando. Emilio dijo que iba a ser breve y escueto en sus palabras, y habló más de media hora diciendo que él era nuevo, bien nuevo, requete nuevo, nuevísimo al grupo... Hasta que le gritamos, ¡NO SEAS MAMÓN PINCHE FLACO! Rudy, quien no soltaba el micrófono, propuso una segunda ronda de brindis, pero ya nadie lo peló. Luego agregó que no sabía si el queso que había pedido Marco Antonio en su platillo fuerte era "queso babas", pero que se veía sabrosísimo. Pulgarcito le contestó: "Come queso, siempre y cuando no sea el que se corta solo: El queso jete". También comentó Rudy que el barbón de Popi había ordenado una filete ¾ con queso provolone y que, después de haberse comido más de la mitad, lo regresó indignado diciendo que estaba sobre cocido, por lo que el restaurante le envió una nuevo filete, el cual sucumbió a la muela inclemente y mandíbula batiente del buen Popi.
Raffles, Waffles, R³ o como ustedes quieran llamarlo, no llegó por estar enfermo. Su compadre Jorge preocupado le habló por teléfono. Resulta que Raffles tiene una enfermedad desconocida por nosotros, algo así como “Catarro inglés”. ¿Será algo parecido a la influenza?
Dada la deterioración del servicio, de la calidad de la comida, y de la atención, se propuso cambiar de sede para las próximas comidas. Imagínense, en ésta ocasión la administración del Restaurante se aventó la puntada de cobrar a algunos de nosotros la propina. Por lo tanto, Mark Anthony nombró una comisión culinaria formada por: Flopis, Pulgarcito, Rodolfo y Munir para recorrer lugares y encontrar uno que cumpla con el siguiente perfil: (1) estacionamiento de acceso fácil, (2) lugar en donde se pueda fumar y echar “madres”, (3) buena comida, y (4) precios accesibles. Se aceptan sugerencia y participaciones. Cada martes nuestra intrépida comisión saldrá a reseñar un nuevo restaurante. El que quiera venir, contacten a nuestro valiente e intrépido líder: Mark Anthony Sordo Soldevila.
Aprovechamos éste espacio para extenderle nuestro más sentido pésame a la familia Pontones Llarena por el sensible fallecimiento de Enrique quien fue compañero de aula de primero de Flopis, Popi y Vega Alarid. Le enviamos a nuestro querido Chucho nuestro cariño y apoyo. Le pedimos a Dios que les de fortaleza y resignación para pasar este trago tan amargo: Descansa en Paz querido Enrique que al ratito te alcanzamos.

Fernando y Willie llegaron con sombreritos verdes, tipo tirolés … no por nada, Zarazua los confundió: ¡Hasta por detrás se parecen: A uno le gusta soplar y al otro, al otro… el otro tiene une calvita en la nuca! Flopis, cuando llegó, le dijo a Marco Antonio: “Hola mi querido medio hermano”. Carlos Castellanos le preguntó: ¿Por qué medio hermano? A lo que Flopis contestó. “Es que esta tan chaparrito que alguien le robó la otra mitad.” Aba llegó como el tío Gamboín, pues en su saco traía monitos infantiles.
Uno de nosotros, sin decir nombres, estuvo solo 5 minutos y se retiró, argumentando que tenía cita con un cliente. Después se aclaró que no era ningún cliente sino su amante, quien por cierto es simpático y responde al nombre de Fabiruchis.
Comentó Flopis que el “Matador en retiro”, Pedro Julio Jiménez Villaseñor, en un correo le dijo que era de la generación 1952 – 60. Flopis y Pelucho le dieron la bienvenida a los Willis. Luego le habló a José Luis y le dijo que se acordaba muy bien de Guillermo Haddad, Ildefonso Solórzano, Luis Cristino Valenzuela, Payán, etc. Alarid le informó de nuestras comidas y Pedro amenazó con venir a la de marzo. El actualmente escribe para un periódico hidrocálido que es en donde reside. Matador, en éste blog te extendemos nuevamente la bienvenida y hacemos eco a las palabras de Flopis: Enviamos fotos de la época del Williams. Y por cierto, aprovechando el espacio, dinos acá entre nos: ¿Qué tal eran de c… tus compañeritos de 5to, 6to y 1ro de secundaria Gustavo Aguirre, Jelipe Diez Martinez, Luis Gutiérrez Poucel, y Xavier Lozoya?.
El querido, tímido y parco en palabras, Rudy, que andaba gritando casi a los mismos decibeles que Munir, regañó al Flopis, diciéndole: “Pinche Luis, no seas vulgar, te exijo más respeto: No somos ‘Los Willis’, somos ‘Los Williamescos’. Toma nota y, ¡QUE NO SE VUELVA A REPETIR!”
Pepe Rodríguez Churches quiso impresionarnos tomando fotos desde todos los ángulos, sentándose, parándose, acostándose, alejándose, acercándose, hasta que Flopis le dijo “Pepito, no seas pendejo, prende la cámara por favor”.
Mark Anthony ofreció hacer un video alusivo a nuestras tertulias y reuniones, comentando: “No, no se preocupen, yo no les voy a cobrar…” Nunca supimos a quien se refería, pero Jorge Dillman lo veía de reojo con una mirada turbia.
Flopis informó que: (1) Enrique Castillo le mandó decir, a través de Dillman, que invitaba a varios de nosotros a su restaurante, pero que todavía no le había confirmado la fecha, y (2) que la invitación de Juan Williams a conocer y comer en las instalaciones del Colegio Williams en el Ajusco (La Granja) el primer martes de marzo sigue en pie. Rudy, con cara de preocupado, espetó “¿Oye, y ya confirmaste si va a haber chupe?
José Luis propuso ir vestidos a La Granja con pantalón de mezclilla negro, botas y guayabera blanca a fin de sacar una buena foto y darle más formalidad al evento. La reacción de los Willis no se hizo esperar: Olímpicamente lo mandaron a la chingada. Rudy, con clase, paciencia y tolerancia, le dijo: “Tocayito, no mames”. Se imaginan ustedes a los anarquistas del grupo, Willebaldo y Riestra, ¡Si proponemos ir uniformados, éstos van éstos a llegar encuerados presumiendo sus pequeñeces!
Luis informó que los posibles puntos de congregación serían el Colegio Williams o la Plaza San Jerónimo, para de ahí partir todos juntos. Pero, con eso de la propuesta de Alarid de ir uniformados, había tanto ruido y despapaye, que ya no se acordó nada. Por lo tanto, Luis tomará las decisiones con Juan Williams y nos comunicara en su momento los detalles.Como es costumbre con los apostadores del grupo, se realizó la famosa quiniela para saber cuántos llegaríamos. Popi se auto entregó el premio, pues le atinó a los catorce que asistimos. Ya lleva dos el buen Popi, quien por cierto pidió que se anunciara en esta crónica que: “En los próximos días dará a conocer una bomba científica”. Bueno, esperaremos, esperaremos y esperaremos…
El afamado abogado y ávido lector de cultura universal, Licenciado Munir Chalela, no quería comer hasta que no fuéramos catorce a la mesa, ya que por superstición no quería arriesgarse en una mesa con trece, comentando: “En tres ocasiones que he comido con trece comensales, uno de ellos pereció”. Flopis le dijo que lo mismo le había pasado en una mesa con cinco, y eso de que dicen que “no hay quinto malo”. Los apostadores del grupo le rogaban con ojos húmedos que se sentara a comer para así poder hacer una quiniela para ver a quién primero se lo iba llevar la calaca. Pero, como nos quiere tanto, Chalela no quiso hacerlo hasta que invitó al Capitán del Restaurante a que se sentara con nosotros. Al rato llegó el Aba y logramos mantener la cifra de 14 Willis a la mesa sin interferencia externa.
Flopis, tomó la palabra y pidió que dijéramos unas breves palabras en alusión al año nuevo (él le llamó resoluciones ¡ay wey!). Pero, como de costumbre, algunos se colgaron, y en lugar de ser breves, fueron abundantes. Como viles bohemios, unos brindaron deseándonos felicidad y prosperidad. Otros brindaron haciendo historia de nuestro grupo. Flopis les deseó las 3 Fs: Felicidad física, familiar y financiera. Les pidió que en el 2010 no le diéramos otro susto como el que nos hizo pasar Munir: ¡Buena salud ante todo!
.jpg)
Rudy, emulando el brindis del bohemio, se levantó de su silla, alzó su copa al cielo, y con lagrimas en los ojos hizo el juramento siguiente: “Amigos míos, prometo que en este 2010, que recién empieza, no tomaré más….”, y después de un largo silencio, mientras digeríamos su resolución, nos aclaró: “¡Claro, tampoco voy a tomar menos hijos de la gran tostada”. Alarid brindó por los que no estuvieron –Mangel, Robles, Nacho, Jelipe, Memo, Pelucho, destacando a su querido amigo Víctor García Moreno quien desgraciadamente no ha querido saber nada de nosotros (sus razones tendrá). Munir hizo eco de las palabras del Flopis, y emotivamente nos agradeció nuestra amistad y apoyo en sus momentos difíciles. Prometiendo que, ahora que si se estaba cuidando, nos iba a enterrar a todos. Dillman dijo que no estaba seguro en venir o no venir, pero que cada vez que venía se llenaba de alegría. Nunca supimos si nos estaba albureando. Emilio dijo que iba a ser breve y escueto en sus palabras, y habló más de media hora diciendo que él era nuevo, bien nuevo, requete nuevo, nuevísimo al grupo... Hasta que le gritamos, ¡NO SEAS MAMÓN PINCHE FLACO! Rudy, quien no soltaba el micrófono, propuso una segunda ronda de brindis, pero ya nadie lo peló. Luego agregó que no sabía si el queso que había pedido Marco Antonio en su platillo fuerte era "queso babas", pero que se veía sabrosísimo. Pulgarcito le contestó: "Come queso, siempre y cuando no sea el que se corta solo: El queso jete". También comentó Rudy que el barbón de Popi había ordenado una filete ¾ con queso provolone y que, después de haberse comido más de la mitad, lo regresó indignado diciendo que estaba sobre cocido, por lo que el restaurante le envió una nuevo filete, el cual sucumbió a la muela inclemente y mandíbula batiente del buen Popi.
Raffles, Waffles, R³ o como ustedes quieran llamarlo, no llegó por estar enfermo. Su compadre Jorge preocupado le habló por teléfono. Resulta que Raffles tiene una enfermedad desconocida por nosotros, algo así como “Catarro inglés”. ¿Será algo parecido a la influenza?
Dada la deterioración del servicio, de la calidad de la comida, y de la atención, se propuso cambiar de sede para las próximas comidas. Imagínense, en ésta ocasión la administración del Restaurante se aventó la puntada de cobrar a algunos de nosotros la propina. Por lo tanto, Mark Anthony nombró una comisión culinaria formada por: Flopis, Pulgarcito, Rodolfo y Munir para recorrer lugares y encontrar uno que cumpla con el siguiente perfil: (1) estacionamiento de acceso fácil, (2) lugar en donde se pueda fumar y echar “madres”, (3) buena comida, y (4) precios accesibles. Se aceptan sugerencia y participaciones. Cada martes nuestra intrépida comisión saldrá a reseñar un nuevo restaurante. El que quiera venir, contacten a nuestro valiente e intrépido líder: Mark Anthony Sordo Soldevila.
Aprovechamos éste espacio para extenderle nuestro más sentido pésame a la familia Pontones Llarena por el sensible fallecimiento de Enrique quien fue compañero de aula de primero de Flopis, Popi y Vega Alarid. Le enviamos a nuestro querido Chucho nuestro cariño y apoyo. Le pedimos a Dios que les de fortaleza y resignación para pasar este trago tan amargo: Descansa en Paz querido Enrique que al ratito te alcanzamos.
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