Williamescos

Sitio de los Williamescos: Compañeros de Generación de los años 50 del Colegio Williams en la Ciudad de México. La base de este grupo de muchachos de la tercera juventud es quienes cursamos el 1ro de primaria en 1951 y salimos en 3ro de secundaria de 1959. Desde entonces nos hemos venido reuniendo regularmente sin faltar un solo año. Este sitio es para tratar los temas de la amistad, las raíces compartidas, y el afecto por la escuela que ayudó a forjarnos.

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martes, 2 de marzo de 2010

Visita al Ajusco y comida del 2 marzo 2010

Punto de Partida: El primer martes de marzo del 2010 quedará inscrito en la memoria de los Willis que visitaron La Granja Williams en el Ajusco. Nos dimos cita en la Destilería (allá por San Jerónimo) a las 11 para partir de allí a La Granja. Willie Wood llegó primero a las 11 en punto, haciendo gala de su puntualidad inglesa. Luego arribó José Luis Vega uniformado con su pantalón negro de mezclilla y guayabera blanca, afortunadamente sin sombrero de paja ni paliacate rojo como originalmente había amenazado. El Mosco y Popi fueron los otros dos que vinieron uniformados. Una guapa señora llegó con su marido por parte del Williams para guiarnos a la Granja. Horacio Román llegó gritando “yo soy Román, padre de muchos, masco chicle y pico molcajetes, a sus órdenes”. Después del café de rigor, salimos 20 minutos más tarde de lo acordado, pero con entusiasmo redoblado a conocer La Granja. Partimos en cuatro autos. En el primero iba la Sra. con su esposo, quien creyó que iba solo, pues se fue hecho la mocha. Lo seguía el Mosco en su camioneta súper equipada con Popi, Mangel y el Bioquímico. Claro, súper equipada, pero sin gasolina, así es que tuvimos que parar y esperar a que nuestro intrépido veterinario le llenara el tanque. El tercer auto era manejando por el chofer de Carlos con éste, Flopis y Fernando. El cuarto y último carro era manejando por Goofy, acompañado de Willie, Emilio y Horacio Román.

La Granja está ubicada en casa de la ch…, pues de ida, y sin tránsito pesado, hicimos poco más de una hora (y eso que estábamos al sur de la Ciudad). Claro, hay que reconocer que uno de los autos era conducido por Chava Goofy, excelente piloto de la Nueva República de Metepec, quien rápido y veloz rebasó al guía y se perdió, teniendo nosotros que localizarlo, tratando de comunicarnos a los celulares apagados de Salvador y Willie. En fin, como buen piloto y buen “metepequeño", tuvimos que hacer varios altos para encontrarlo, pues no sabíamos donde andaba. Finalmente, el Flopis pudo hablar con el Poeta Emilio quien nos dijo que nos estaban esperando en el kilómetro 25 de la vieja carretera a Cuernavaca. Después de reencontrarnos con el auto perdido, ya nos enfilamos hacia La Granja en donde fuimos recibidos por el MVZ Dr. Arturo Martínez Gracida quien fue nuestro guía en todo el recorrido.


Comentario al margen
de José Luis: “Cuando cumplimos 50 años de salir de secundaria y visitamos nuestro querido Colegio, me sentí muy emocionado y en momentos, se me hacía nudo la garganta por tantos recuerdos que viví en el Williams. Al pensar que íbamos a conocer La Granja, un día antes, estaba emocionado y solo pensaba en lo maravilloso que sería estar nuevamente con mis amigos y disfrutar de las instalaciones. Desgraciadamente no fue así. En primer lugar solo fuimos once de nuestra generación. En segundo, la recepción no fue tan cálida como la que nos brindaron en el Colegio durante nuestro Aniversario 50, extrañando la presencia de Arturo y su hijo Juan Williams.”

Impresiones de La Granja: El Dr. Martínez Gracida nos fue explicando gentilmente cada uno de las zonas que visitamos. Vimos caballos, cerdos, borregos, una llama, un guanaco, vacas (aquí Fernando quiso bracearlas, pues decía que “cada vez que lo hago, la sensación y el olor me producen un enorme placer cercano al orgasmo”), y uno que otro viejo buey. Vimos la sala de trofeos, el invernadero y las instalaciones deportivas: La cancha de tenis es de primer nivel y las canchas de fútbol están en excelentes condiciones (ya las quisieran muchos equipos profesionales).

Había cerdos de hasta 300 Kg. Sus cubículos no estaban para dar gritos de alegría y todos ellos guarros, necesitaban un buen duchazo. Siguió el turno de un solitario burro, que nos dijeron, era el animal más añejo de La Granja. Al ver al burro, los ojos del Mosco brillaron de alegría y empezó a apapacharlo. Poco después vinieron las ovejas de cara negra y oscura lana. Varios de nosotros estábamos impresionados, por no estar familiarizados con la vida rupestre. Sin embargo, varios compañeros son conocedores de los animales al grado que uno dijo: “si éste fuera mi alumno, lo repruebo”. José Luis, inquieto por saber más, le preguntó al Mogli, “oye, ¿cómo se sabe el sexo de los borregos?" El Mosco le respondió bruscamente: “¿Qué no le ves los huevos?” José Luis apenado le contestó "pero, es que tienen mucha lana y a simple vista no se los veo." Entonces el Mosco ya más calmado le dijo: “Tienes razón, por eso para saber el sexo hay que palparle los huevos y si tienes duda, le acaricias el chile”. El Dr. Martínez nos hizo revelaciones sorpresivas para los no veterinarios del grupo: “Las gallinas y los gallos se castran”. Revelación que dejo perplejo a Castellanos, quien preguntó dudoso: ¿Cómo se castra a una gallina, pues si no tienen huevos? El Dr. Martínez, viéndolo de arriba abajo, le dijo, “por donde salen los huevos se mete la mano y se jala la calostro”. Carlos puso cara de “yo no fui”, y murmurando al Flopis le preguntó: ¿Qué carajos es el calostro? Y Flopis con gran aplomo le contestó: “Es el clítoris de la gallina”. Charley Boy prometió a partir de ese día, dejar de desayunar sus tres huevos pasados por agua.

Cuando llegó Flopis, todos pensamos que estábamos en una película de Indiana Jones, con su sombrero y botas de cuero café. Aparte, estaba tan metido en su papel de Indiana, que fue el único que se atrevió a montar el Caballo Azteca, a quien por cierto su domador lo lastimó, causándole sangrientas heridas en el costado. Esto se debió a que nos dieron una exhibición de “doma”, en donde el noble bruto, caminó de lado, para atrás, trotó, galopó, hizo caravanas, etc., muchas monerías que nos fascinaron. Su entrenador para hacer estas suertes, uso sus espuelas y un fuete eléctrico, causándole las heridas que nos inquietaron y que le arrancaron sollozos a Goofy. Antes de que Goofy se lanzara a los golpes en defensa del bello animal, los veterinarios del grupo le explicaron a Chava que todo animal que hace gracias que van en contra de su naturaleza (elefantes, leones, caballos, cebras, etc.) pasan por un duro calvario de golpes y toques eléctricos, con lo que su vida es aún peor que la de un Willi despechado.

El Dr. Martínez, se desvivió por atendernos, al grado de poner de su propio bolsillo el dinero para comprar refrescos, ya que solo tenían nescafé y un pan riquísimo (ese pan valió el recorrido) para ofrecernos.

Salida a La Destilería: A eso de las 14:10, tomamos las de Villadiego y salimos de regreso, no sin antes comentar que Fernando se despidió de las vacas con lágrimas en los ojos y Popi no quería salir de donde estaban los cerdos (había querencia de los profes). A la salida vimos a los patos, pero parecían aves del desierto, pues no tenían agua. Popi insistió en seguir el auto del “metepequeño”. Gustavo lo siguió durante 500 m que bastaron para perdernos nuevamente, por lo que decidió ya no seguirlo e irse por su lado. Carlos prudentemente siguió al Mosco. Al cabo de 5 minutos, el Mosco hizo una parada forzada para comprar sus cigarros, pues no puede aguantarse más de 20 minutos sin fumar, así es que Carlos siguió solo el camino de regreso, yéndose por Insurgentes, Camino de Santa Teresa y Periférico. Mogli bajó por la carretera de Cuernavaca (recordando sus vivencias en estos moteles y comparando los que ha conocido en Toluca, Pachuca, Puebla, Metepec, etc.). Al entrar a la Ciudad, en lugar de tomar Insurgentes, tomó Tlalpan y poco antes de llegar al periférico Popi le dijo que diera vuelta a la izquierda para salir por San Fernando, pero la avenida estaba imposible de transitar por lo que tuvo la necesidad de regresarse en “U” y retomar Tlalpan para luego salir al periférico, con la pérdida de 15 minutos. Todos comentamos que lo pendejo se pega. Ya entrando al periférico, nuevamente volvimos a la normalidad, tránsito pesado pero fluido y así llegamos nuevamente a nuestro centro de reunión para iniciar nuestra tradicional comida mensual.

La Comida: De los tres autos que salieron del Ajusco, el primero en llegar fue el de Goofy, a pesar de haberse perdido varias veces. Luego llegó Gustavo, que por haberse rozado con Goofy en el sanitario de mujeres de la Granja, también se perdió. Finalmente, el único auto que no se perdió y que no hizo ninguna pendejada, el de Carlos acompañado por Flopis y nuestro médico de cabecera Fernando Hidalgo, llegó al último, recordando la vieja frase de Napoleón: “Vete despacio que llevo prisa”. Ya todos sentados en La Destilería con nuestras sabrosas libaciones, se votó de manera mayoritaria para cambiarle el apodo a Salvador Robles de Goofy al de “Brújula Descompuesta”, pues siempre se pierde hasta para ir al baño.

En el restaurante ya se encontraban José Rodriguez Iglesias, Marco Antonio Sordo y Rodolfo Vega Pasalagua, a quien lo vacunaron con aguja de fonógrafo pues no cesaba de hablar. Desde éste foro le mandamos un afectuoso saludo a Marco Antonio acompañado del deseo que pronto se recupere y que para la próxima tenga un excelente estado de salud. Imagínense su martirio, veía doble y al vernos creía que habíamos llegado 26 Willis, exclamando que no estaba preparado para lidiar con tantos. Rudy amablemente le dijo que solo éramos 14 contándolo a él. Ya al filo de las 4:30 de la tarde, llegó el Aba gritando ¡mírenme no vengo pedo!. Al final del día asistieron 11 Williamescos a la Granja, y 15 a la Destilería.

Dentro de la bola de sandeces que dice Rudy, hubo una notable excepción. Propuso que durante las comidas se festeje, aunque de manera simbólica, a los que cumplen años en ese mes. En ésta ocasión mandó pedir un rebanada de pastel con una vela y les cantamos las mañanitas a los cumpleañeros de marzo: Flopis, Carlos, Mangel y de manera espiritual a Chucho Pelucho. Todos dimos nuestras fechas de nacimiento, para que en los próximos meses nos celebren nuestros onomásticos. El Flopis quedó de enviarnos su planilla de Excel con los datos de cada uno de nosotros, incluyendo nuestra fecha de nacimiento. A lo que Rudy propuso que si se va a elaborar el directorio completo con nombre, apodo, fecha de nacimiento, domicilio, teléfonos, correo electrónico, que se incluya también cuantas pecas tenemos en el culo. Pontones nos llamó para disculparse por no haber asistido y aprovechó para enviarnos un saludo afectuoso. José Luis exclamó que está considerando dejar de asistir a las comidas ya que es notorio que a los que no llegan (Pelucho, Jelipe, Chalela, López Peña, Nacho, Manolo, etc.), cuando se mencionan, los asistentes hasta lloran de la emoción al recordarlos, y que por ello quería faltar para que a él también lo recordaran con emoción. Fernando dijo que si no venía a las comidas nos hincaríamos y le daríamos gracias al cielo. El Mosco y Rudy dijeron que a pesar de los años, de sus conocimientos, títulos académicos y posición social, Flopis sigue igual de inmaduro. ¡Con semejantes cuates, quien necesita enemigos!

Preguntas p’al diablo: ¿Quién de nosotros muy sácale punta ofreció desde hace un mes un borrego y a la fecha puro pico?; ¿Qué pasó con la organización para la comida con las esposas?

Comentarios y observaciones varias: Es notorio que cada vez que llegamos a la comida, hablamos de lo mismo y como los Diputados, decimos puras pendejadas sin ton ni son. Sordo inició una ridícula encuesta, preguntándonos que si teníamos perro (háganme el fabron cavor de pregunta). Algunos dijeron que si, la mayoría dijeron que no y Rudy dijo "yo no tengo perro, tengo perrito", ¿qué habrá querido decir? Mark Anthony, ¿qué carajos pretendías con tu sonsa encuesta? Otro tema analizado, fue el propuesto por Popi, de que “si lo pendejo se pegaba."

Pregúntame cab..., preguuuuuuntame... Si desean saber de todo, pregúntenle a Mangel pues él sabe todo lo habido y por haber en este mundo. Si uno habla de salchichas, el tiene un primo quien las inventó; si hablamos de la Granja, el tiene un compadre que tiene una mas chingona que la que visitamos; si hablamos de aviones, el tiene un cuñado que los vende. Así que Pepe Luis le preguntó: ¿De dónde eres? A lo que contestó “de Xalapa, Veracruz” (hay otro Jalapa en Tabasco güeyes por eso la precisión). Vega Alarid le dijo “allá en Xalapa no hay dinosaurios ¿verdad?”, a lo que Miguel Ángel le dice: “sí y son como de 1.50 m de altura.” El Bioquímico exclamó “ay Mangel como serás hablador si los dinosaurios son gigantes.” Y él contestó: “no hombre de ese tamaño es el huevo”. Alarid le respondió: “no seas mentiroso los dinosaurios no son ovíparos, son mamíferos”. Castellanos saltó y dijo “no seas pendejo, que ovíparos ni que mamíferos, son reptiles, y si ponen huevos.” Mangel respirando hondo e ignorando el comentario de Charley, dijo "pinche José Luis, como serás güey, de ese tamaño es el huevo izquierdo, pues el derecho lo tienen un poquito más abultado”.

Varios le recomendaron a Popi que escriba como las personas decentes ya que escribe sin que se le entienda, aparte remplaza la “c” y “q” con k, y para muestra un botón: “PP, lla ke eztaz keriendo konoser laz marabiyas del uniberso, te komento ke ezte nasio a partir del vig vang ase maz de 10 mil miyones de años i ke de ayi nasieron las eztreyas, las galaccias y todo lo ke forma el uniberzo, ¿me entiendez? o te lo espliko con volitaz y palitoz.” Como vemos hasta para leerlo cuesta trabajo.

La despedida: Fue una reunión grata y la mayoría estábamos cansados por la visita al Ajusco, así es que salimos temprano. El primero en partir fue Frenado Hidalgo y el último, Rudy Pasalajarra. Le deseamos al Pelucho que se mejore de su bronquitis, y a todos ustedes que la pasen de maravilla, con la esperanza de que para la próxima nos acompañen los que hasta ahora han fallado. Nos despedimos con la siguiente frase: “Un amigo es una persona con quien te atreves a ser tú mismo.”



martes, 2 de febrero de 2010

Comida del 2 de febrero 2010

Nuestra Nueva Sede: La Destilería . Debido a la falta de interés y calidad decreciente del Vivant, tomamos la decisión de buscar un nuevo lugar para nuestras comidas mensuales, un lugar con ambiente, buenos alimentos, precios razonables, y permiso para fumar. La Destilería, sin ser del otro mundo, satisface nuestras expectativas del buen comer, fumar, y echar desmadre sin ofender a nadie. El ambiente lo hicimos nosotros pues, a excepción de una mesa, el lugar estaba vacío (sería porque hacía un frío de la reteching…). Los alimentos son mejores que los del Vivant; a diferencia de este último, la carne suave, acompañada de excelente guarnición, etc. Los precios son razonables, ni muy bajos ni muy altos, pero más económicos que los del Vivant. Nos dieron el 10% de descuento, pero nos clavaron el cubierto, y luego nos ofrecieron el 15% de descuento para las noches bohemias. La comodidad es aceptable, aunque a Flopis lo sentaron en una sillita que cada vez que se quería levantar, se levantaba con todo y silla. El servicio es de primer nivel. A la entrada nos dieron un rico tamal. Dillman, ni lento ni perezoso, se echó tres. A todos nos gustó el lugar, excepto al Goofy (Chava Robles), quien por llevar la contraria dijo que le gustaba más el lugar y la comida del Vivant. La llegada a La Destilería fue difícil por ser la primera vez para algunos de nosotros, pero todos hicimos el esfuerzo y llegamos, vimos y conquistamos.

Asistencia. Llegamos 16 Willis a compartir la sal y el pan: Aba Castañeda (quien llegó como de costumbre tarde pero sobrio), Carlos Gala Castellanos, Chucho Pontones, El Camello Chalela, El Poeta Emilio Cortez, El Pulgarcito Sordo, Fernando Hidalgo (que llegó con 10 kilos de menos), Flopis Gutiérrez Poucel, Goofy Salvador Robles, Horacio Román Román, Jorge Dillman, Mangel Barrientos, Mosco Castillo, Pepe Luis Vega Alarido, Pepe Rodríguez Churches, y Popi Gutiérrez.

Extrañamos a Chucho Pelucho, quien ya había confirmado su asistencia, pero se le cruzó un imprevisto de salud de su hermana (Que muy pronto se mejore tu hermana Querido Chucho); de Jelipe Diez Martinez; de R³ o séase Raffles, quien está muy molesto por el apodo que Willie Wood atinó en ponerle y que por tal motivo no asistió; de Beto López Peña, quien anda en La Paz; de Willie Wood, quien prefiere jugar dominó con sus cuates que estar con nosotros; de Rudy, a quien le gusta tanto el Chorizo Verde que fue a conseguirlo a Toluca, no vaya a ser igual que el mes pasado que alguien dijo que tenía un Negocio y se fue con su cariñoso Arturo (Rudy, a esta edad, no te vaya a agarrar la mano el chango y des el cambiazo); del Huevo Solís Cámara, quien nunca ha asistido a una comida, pero que por conducto de Flopis nos enteramos que está bien de salud. De Víctor M. García Moreno, que en la última entrevista le dijo a Pepe Luis que no contemos con él pues ninguno es su amigo (claro excepto el Aba y Pepe Luis), lo mismo sucede con R. Pesqueira, quien aparentemente no quiere saber nada de nosotros. A todos los respetamos y les mandamos un cordial saludo.

Ambiente. Fiel a la costumbre, hicimos bromas a los que iban llegando y a los que ya estaban. A Popi se le satirizó por enviar sus correos con lenguaje críptico y llenos de fórmulas matemáticas y físicas que solo él entiende; a Gustavo por andar mosqueado y ser el más cortado; a Munir por no quererse deshacerse de su micrófono integrado. Dillman traía asoleado al Flopis con que era el Patrón: “Oiga”, le gritaba al mesero, “tráigale su tequila al Patrón”, “Oigan”, nos gritaba a nosotros, “El Patrón va a hablar, ¡Cállense!”. El Flopis le decía: “Eres un alborotador pelón y amarra navajas”. Munir con su suave y melodiosa voz le dijo a Dillman: ¡NO ES EL PATRÓN, ES EL JEFE!” Así es que, por lo tanto quedó establecido que desde ya, Flopis es el “Jefe”, Gustavo el “Líder”, y Rudy el “Secretario”. Ahora ¿por qué de esto? Bueno, desde hace mucho tiempo Flopis ha tomado la iniciativa de organizar los eventos, sacar las fotos, organizar el blog, y hacer nuestra película. Ahora, hasta apoyó a Marco Antonio en seleccionar el lugar de nuestras comidas mensuales, claro con la colaboración de sus cuatérrimos de Jelipe, Mosco y Rudy. Es por ello que ahora aprobamos que sea El Jefe (lo único que le falta son sus plumas). Ahora bien, aquí les va una historia de la vida real que demuestra el por qué tenemos un Jefe, un Líder, y un Secretario.

Visita a la Granja del Ajusco. Hace algunas lunas (pa’ que entienda el Jefe) se recibió la invitación de Arturo Williams de asistir a conocer las instalaciones del Colegio Williams en el Ajusco y que en ese mismo evento, se nos invitaba a comer. Esta generosa invitación, además de caernos de sorpresa, nos emocionó mucho pues era volver a recordar con los Williams (Arturo y su hijo Juan) nuestra infancia llena de alegrías, y conocer las nuevas instalaciones de nuestra Alma Mater. El gran Jefe "Hincha Pelotas" inició los trámites para esta anhelada visita y, después de haber hecho sus labores, se concluyó que la mejor fecha para el Colegio Williams era el sábado 6 de marzo, fecha en que podíamos visitar las instalaciones y comer. Pero, durante la comida el Jefe "Toro Sentado" nos comunicó que Juan Williams había confirmado la visita para el día seis y que iban a prepararnos “carnitas o barbacoa”, cuyo costo se prorratearía entre los asistentes. Ante esta noticia, El Poeta (Emilio Cortés) sugirió aceptar la invitación a visitar La Granja el primer martes de marzo, pero en lugar de quedarnos a comer allá, regresarnos a comer a “La Destilería”. Así es que el Líder (Gustavo Castillo) le giró instrucciones al Jefe Pluma Blanca (Luis Gutiérrez) que le propusiera a Arturo y Juan Williams hacer la visita el martes 2 de marzo e invitarlos a comer con nosotros. Así es que El Jefe (ya si para ahorita no saben de quien estamos hablando, váyanse mucho al carajo) entonces propuso vernos en La Destilería a las 11:00 y de allí partir a las 11:30 (en algunos de los vehículos) hacia La Granja siguiendo a Juan Williams.

Pepe Luis Vega volvió a proponer que fuéramos vestidos de pantalón negro y guayabera blanca, pero de nuevo su propuesta fue descartada con una gran rechifla, lo cual indignó al Bioquímico exclamando: “¡Con ustedes no se puede!”

Hechos Varios. Popi le pidió a Pepe Luis en la comida pasada que informara que en los próximos días iba a dar una noticia científica bomba. Sin embargo, esperamos por más de un mes y, fuera de sus correos mamones, a la fecha no hemos recibido nada. Seguimos esperando, y esperando… Al Goofy (Salvador Robles) le dijo uno de sus nietos que estaba muy panzón y fue suficiente para que se pusiera a dieta, así es que andaba presumiendo que ya había bajado 50 gramos. Alguien comentó en que se parece Haití al equipo América: “En que ambos se quedaron sin cabañas”. Horacio Román nos trajo una fotografía de 1958 donde aparecen Ruvalcaba, Zalce, Román, De Antuniano, Alian Chirinian Anarakian, Sevilla, Izquierdo, Wetzel.
De Fotos Varias

Pepe Luis le propuso a los sibaritas del grupo que visitaran un restaurante que se encuentra pegado al Charco de las Ranas de Periférico Sur (viendo el Charco de frente, el restaurante está a la izquierda), tiene valet parking (solo cuesta la propina), la comida no es mala, eso sí, más cara que la de la Destilería y tiene terraza para fumadores. Los sibaritas le preguntaron cortésmente si había que ir uniformados.

Durante la comida, como no tiene nada que hacer ni que pensar, excepto joder al prójimo, se le ocurrió al Bioquímico (Pepe Luis Vega Alarid) tener una comida extraordinaria con las esposas. A la mayoría les gustó la idea. Inmediatamente el Bioquímico se lo comunicó al Jefe Toro Nalgón y él, en su infinita sabiduría, propuso hacer la tertulia en La Destilería. Pero, también se discutió otra opción: Hacer la reunión tipo gringo, donde cada uno lleva un platillo y se hace en la casa de uno de nosotros. Inmediatamente se discutieron los lugares más adecuados. La primera casa que se ofreció fue la de Jelipe, luego la de Xavier Lozoya o la del enano Lopez Peña, más tarde la de Nacho, inclusive alguien propuso generosamente la de Manolo, hasta que caímos en cuenta que estábamos ofreciendo las casas de los que no estaban. Bueno, al final no se tomó ninguna decisión, quedándose en el aire la propuesta, para que los grandes organizadores (Pluma Blanca, Mark Anthony, Rudy, Jelipe, Mosco, Los Chuchos, etc.) decidan. Claro, siendo los Willis, no faltaron todo tipo de comentarios:

”Mi esposa no va a asistir pues no le gusta que las personas fumen, y si viene y los ve y los huele, lo más seguro es que se pare, se vaya y me rompa la madre cuando llegue a casa”; “yo estoy divorciado cinco veces así es que no voy a venir para no divorciarme por sexta vez“; “ya era justo y necesario hacer una reunión con las jefas“; “me parece una excelente idea pues mi mujer me ha dicho: Tantos años con los williamescos y no conozco a nadie, se me hace que los inventas para salirte de casa”, etc.

Juan Limón, nos envió un correo con fotos de los años treinta de la Ciudad de México. Como era de esperarse, vimos las fotos con nostalgia, pues era un México seguro y confiable. Muchas fotos se tomaron antes de que viniéramos al mundo excepto Pepe Luis Vega, quien por haber empezado en 1950 en el Williams y ser el sénior del grupo las vivió y disfrutó. Con esto no queremos decir que Pepito Vega sea viejo, pero dicen las malas lenguas que él fue “Ingeniero Residente” en la construcción de las Pirámides de Teotihuacán ¿será?

Rodolfo de Anda. El 1ro de febrero nos enteramos del fallecimiento de nuestro compañero Rodolfo de Anda. Iba dos años adelante de nosotros, al igual que el otro actor Oscura, que se cambió el nombre a Jorge Luke y cuyo hermano menor de tendencias románticas estuvo algunos años con nosotros. Nos acordamos de Rodolfo por sus películas. Chucho Pontones recordó un pasaje en una de ellas donde sale cantando parte de nuestro Himno del Williams. Si alguien puede recordar la película, valdría la pena conseguirla para incluir tal pasaje en nuestra película “El Williams y Yo”. Descansa en Paz Rodolfo allá nos veremos pronto.

Partida. El primero en partir fue nuestro médico de cabecera, Frenando Hidalgo. Como a las 6 - 7 de la noche el frío empezó a calar y nos sacaron un calentador de gas. Pero aun así, el frío era intenso, a pesar de lo cual nos quedamos hasta la 7 - 8 de la noche platicando contentos de mil pendejadas. Los últimos en partir fueron Carlos Castellanos, José Rodríguez, Aba Castañeda y Luis Gutiérrez.

Y aquí le paramos con la siguiente frase: “Los amigos son la historia de nuestra vida”.


martes, 12 de enero de 2010

Comida del 12 de enero 2010

Los primeros en llegar fueron José Rodríguez Iglesias y “El Mosco”, quienes respetaron la cita de las 14:30 hr. Después llegaron José Luis Vega Alarid, Marco Antonio Sordo, Popi Gutiérrez, Rudy Vega, Jorge Dillman, Fernando Hidalgo, Willie Wood, Carlos Gala Castellanos, Flopis Gutiérrez Poucel, Munir Chalela, Emilio Cortés, Chucho Pontones y, al perfilar las 5 de la tarde, Aba Castañeda quien llegó gritando: ¡Mírenme, no vengo pedo!.

Fernando y Willie llegaron con sombreritos verdes, tipo tirolés … no por nada, Zarazua los confundió: ¡Hasta por detrás se parecen: A uno le gusta soplar y al otro, al otro… el otro tiene une calvita en la nuca! Flopis, cuando llegó, le dijo a Marco Antonio: “Hola mi querido medio hermano”. Carlos Castellanos le preguntó: ¿Por qué medio hermano? A lo que Flopis contestó. “Es que esta tan chaparrito que alguien le robó la otra mitad.” Aba llegó como el tío Gamboín, pues en su saco traía monitos infantiles.

Uno de nosotros, sin decir nombres, estuvo solo 5 minutos y se retiró, argumentando que tenía cita con un cliente. Después se aclaró que no era ningún cliente sino su amante, quien por cierto es simpático y responde al nombre de Fabiruchis.

Comentó Flopis que el “Matador en retiro”, Pedro Julio Jiménez Villaseñor, en un correo le dijo que era de la generación 1952 – 60. Flopis y Pelucho le dieron la bienvenida a los Willis. Luego le habló a José Luis y le dijo que se acordaba muy bien de Guillermo Haddad, Ildefonso Solórzano, Luis Cristino Valenzuela, Payán, etc. Alarid le informó de nuestras comidas y Pedro amenazó con venir a la de marzo. El actualmente escribe para un periódico hidrocálido que es en donde reside. Matador, en éste blog te extendemos nuevamente la bienvenida y hacemos eco a las palabras de Flopis: Enviamos fotos de la época del Williams. Y por cierto, aprovechando el espacio, dinos acá entre nos: ¿Qué tal eran de c… tus compañeritos de 5to, 6to y 1ro de secundaria Gustavo Aguirre, Jelipe Diez Martinez, Luis Gutiérrez Poucel, y Xavier Lozoya?.

El querido, tímido y parco en palabras, Rudy, que andaba gritando casi a los mismos decibeles que Munir, regañó al Flopis, diciéndole: “Pinche Luis, no seas vulgar, te exijo más respeto: No somos ‘Los Willis’, somos ‘Los Williamescos’. Toma nota y, ¡QUE NO SE VUELVA A REPETIR!”

Pepe Rodríguez Churches quiso impresionarnos tomando fotos desde todos los ángulos, sentándose, parándose, acostándose, alejándose, acercándose, hasta que Flopis le dijo “Pepito, no seas pendejo, prende la cámara por favor”.

Mark Anthony ofreció hacer un video alusivo a nuestras tertulias y reuniones, comentando: “No, no se preocupen, yo no les voy a cobrar…” Nunca supimos a quien se refería, pero Jorge Dillman lo veía de reojo con una mirada turbia.

Flopis informó que: (1) Enrique Castillo le mandó decir, a través de Dillman, que invitaba a varios de nosotros a su restaurante, pero que todavía no le había confirmado la fecha, y (2) que la invitación de Juan Williams a conocer y comer en las instalaciones del Colegio Williams en el Ajusco (La Granja) el primer martes de marzo sigue en pie. Rudy, con cara de preocupado, espetó “¿Oye, y ya confirmaste si va a haber chupe?

José Luis propuso ir vestidos a La Granja con pantalón de mezclilla negro, botas y guayabera blanca a fin de sacar una buena foto y darle más formalidad al evento. La reacción de los Willis no se hizo esperar: Olímpicamente lo mandaron a la chingada. Rudy, con clase, paciencia y tolerancia, le dijo: “Tocayito, no mames”. Se imaginan ustedes a los anarquistas del grupo, Willebaldo y Riestra, ¡Si proponemos ir uniformados, éstos van éstos a llegar encuerados presumiendo sus pequeñeces!

Luis informó que los posibles puntos de congregación serían el Colegio Williams o la Plaza San Jerónimo, para de ahí partir todos juntos. Pero, con eso de la propuesta de Alarid de ir uniformados, había tanto ruido y despapaye, que ya no se acordó nada. Por lo tanto, Luis tomará las decisiones con Juan Williams y nos comunicara en su momento los detalles.

Como es costumbre con los apostadores del grupo, se realizó la famosa quiniela para saber cuántos llegaríamos. Popi se auto entregó el premio, pues le atinó a los catorce que asistimos. Ya lleva dos el buen Popi, quien por cierto pidió que se anunciara en esta crónica que: “En los próximos días dará a conocer una bomba científica”. Bueno, esperaremos, esperaremos y esperaremos…

El afamado abogado y ávido lector de cultura universal, Licenciado Munir Chalela, no quería comer hasta que no fuéramos catorce a la mesa, ya que por superstición no quería arriesgarse en una mesa con trece, comentando: “En tres ocasiones que he comido con trece comensales, uno de ellos pereció”. Flopis le dijo que lo mismo le había pasado en una mesa con cinco, y eso de que dicen que “no hay quinto malo”. Los apostadores del grupo le rogaban con ojos húmedos que se sentara a comer para así poder hacer una quiniela para ver a quién primero se lo iba llevar la calaca. Pero, como nos quiere tanto, Chalela no quiso hacerlo hasta que invitó al Capitán del Restaurante a que se sentara con nosotros. Al rato llegó el Aba y logramos mantener la cifra de 14 Willis a la mesa sin interferencia externa.

Flopis, tomó la palabra y pidió que dijéramos unas breves palabras en alusión al año nuevo (él le llamó resoluciones ¡ay wey!). Pero, como de costumbre, algunos se colgaron, y en lugar de ser breves, fueron abundantes. Como viles bohemios, unos brindaron deseándonos felicidad y prosperidad. Otros brindaron haciendo historia de nuestro grupo. Flopis les deseó las 3 Fs: Felicidad física, familiar y financiera. Les pidió que en el 2010 no le diéramos otro susto como el que nos hizo pasar Munir: ¡Buena salud ante todo!

Rudy, emulando el brindis del bohemio, se levantó de su silla, alzó su copa al cielo, y con lagrimas en los ojos hizo el juramento siguiente: “Amigos míos, prometo que en este 2010, que recién empieza, no tomaré más….”, y después de un largo silencio, mientras digeríamos su resolución, nos aclaró: “¡Claro, tampoco voy a tomar menos hijos de la gran tostada”. Alarid brindó por los que no estuvieron –Mangel, Robles, Nacho, Jelipe, Memo, Pelucho, destacando a su querido amigo Víctor García Moreno quien desgraciadamente no ha querido saber nada de nosotros (sus razones tendrá). Munir hizo eco de las palabras del Flopis, y emotivamente nos agradeció nuestra amistad y apoyo en sus momentos difíciles. Prometiendo que, ahora que si se estaba cuidando, nos iba a enterrar a todos. Dillman dijo que no estaba seguro en venir o no venir, pero que cada vez que venía se llenaba de alegría. Nunca supimos si nos estaba albureando. Emilio dijo que iba a ser breve y escueto en sus palabras, y habló más de media hora diciendo que él era nuevo, bien nuevo, requete nuevo, nuevísimo al grupo... Hasta que le gritamos, ¡NO SEAS MAMÓN PINCHE FLACO! Rudy, quien no soltaba el micrófono, propuso una segunda ronda de brindis, pero ya nadie lo peló. Luego agregó que no sabía si el queso que había pedido Marco Antonio en su platillo fuerte era "queso babas", pero que se veía sabrosísimo. Pulgarcito le contestó: "Come queso, siempre y cuando no sea el que se corta solo: El queso jete". También comentó Rudy que el barbón de Popi había ordenado una filete ¾ con queso provolone y que, después de haberse comido más de la mitad, lo regresó indignado diciendo que estaba sobre cocido, por lo que el restaurante le envió una nuevo filete, el cual sucumbió a la muela inclemente y mandíbula batiente del buen Popi.

Raffles, Waffles, R³ o como ustedes quieran llamarlo, no llegó por estar enfermo. Su compadre Jorge preocupado le habló por teléfono. Resulta que Raffles tiene una enfermedad desconocida por nosotros, algo así como “Catarro inglés”. ¿Será algo parecido a la influenza?

Dada la deterioración del servicio, de la calidad de la comida, y de la atención, se propuso cambiar de sede para las próximas comidas. Imagínense, en ésta ocasión la administración del Restaurante se aventó la puntada de cobrar a algunos de nosotros la propina. Por lo tanto, Mark Anthony nombró una comisión culinaria formada por: Flopis, Pulgarcito, Rodolfo y Munir para recorrer lugares y encontrar uno que cumpla con el siguiente perfil: (1) estacionamiento de acceso fácil, (2) lugar en donde se pueda fumar y echar “madres”, (3) buena comida, y (4) precios accesibles. Se aceptan sugerencia y participaciones. Cada martes nuestra intrépida comisión saldrá a reseñar un nuevo restaurante. El que quiera venir, contacten a nuestro valiente e intrépido líder: Mark Anthony Sordo Soldevila.

Aprovechamos éste espacio para extenderle nuestro más sentido pésame a la familia Pontones Llarena por el sensible fallecimiento de Enrique quien fue compañero de aula de primero de Flopis, Popi y Vega Alarid. Le enviamos a nuestro querido Chucho nuestro cariño y apoyo. Le pedimos a Dios que les de fortaleza y resignación para pasar este trago tan amargo: Descansa en Paz querido Enrique que al ratito te alcanzamos.

martes, 1 de diciembre de 2009

Comida del 1° de diciembre 2009

La crónica fue redactada por José Luis Vega Alarid y se la dedicó a Marco Antonio quien le exigió, so pena de madriza, que la elaborara. Yo, desgraciadamente, tuve que faltar por compromisos previos.

Luis


Vivant: Cuando llegué a eso de las 14:50, solo estaba el buen Popi solo con su alma ya que por un pequeño error de cálculo según me dijo, había llegado desde las 13:00 hr; después de mi, fueron llegando Marco Antonio Sordo, Jorge Dillman, Munir Chalela, José Rodriguez Iglesias, Mangel, (aquí, en este momento se hizo la quiniela del número de asistentes, la cual fue repartida entre dos ganadores Pepe Rodríguez y Dillman); después aparecieron Salvador Robles, Emilio Cortez Reyna, y al último como de costumbre, llegó el Aba. Faltaron los “asiduos” Willi Wood, Carlos Castellanos, Flopis Poucel, Chucho Pontones, Felipe Diez Martínez y R4 a quien volvió a rebautizar su compadre Dillman llamándolo R3xW, esto es, en lugar de Raffles el Waffles (y eso que son compadres)

Nuevamente nos asignaron la parte de abajo pues donde siempre nos reunimos, tenían un evento contratado y era para cuarenta personas, por lo que nos pintaron un violín.

La comida igual de mala aunque, hay algunos que dicen que la comida es excelente. En mi opinión muy personal (que expresión tan pendeja, claro, todas las opiniones individuales son siempre personales) es que la comida del Vivant, es bastante mala y no corresponde la calidad con el precio. Las veces que he pedido carne, me la han servido cual suela de zapato: En una ocasión, gracias al pelón Dillman, pedimos varios la famosa paella y en esa ocasión estaba apelmazada, sin sabor sin los ingredientes completos y sobre todo muy cara. Claro, como el hombre es el único animal que se tropieza con la misma piedra y, para no hacer quedar mal al refrán, cinco de nosotros pedimos la paella, ya que el capitán la ponderó, y la pedimos so pena de que si no estaba buena, no la pagariamos. En fin, como estaría la paella que el "traga fierros" Dillman la regresó y Chalela dijo: “Esto no es paella, más bien parece una sopa de mariscos, además como va a tardar, los que la pidieron nos verán comer…”. Yo me la comí porque ya la había pedido y me gustan los mariscos pero, ésta estaba escasa de arroz, no traía pescado ni pulpo y cuando pedí unas pinzas para partir las tenazas de la jaiba, el mesero simplemente dijo: “se las debo porque no tenemos” a tal grado que Marco Antonio, utilizando su ingenio, batiendo y apestándose las manos, tomó las tenazas de la jaiba partiéndolas hasta con los dientes y solo así se las pudo comer (aunque después las manos le olían a virgen). Yo no lo intenté por ser de maneras delicadas (además de que si mi mujer me huele, me rompe la madre pues hubiera creído que me había ido de faldas). Munir pidió carne, y como se la sirvieron fría, pidió que se la calentaran y en vez de hacerlo, la cocieron hasta hacerla carbón (y así se la tuvo que comer). Independientemente que primero sirvieron la paella y después trajeron la suela de zapato a Chalela. Esto lo comento porque para mi gusto el servicio es malo y la calidad deja mucho que desear, sin embargo nunca vamos a encontrar un sitio perfecto. El que nos asignen un salón para nosotros, en el que puedan fumar los que se van a morir de enfisema o cáncer, el estar independientes, creo que satisface nuestras expectativas y justifica todo lo malo. Pero, siempre hay excepciones, a Pepe Iglesias si le sirvieron una carne excelente; en fin….

Varios: Por cierto, Dillman parece loro, habla y habla y habla y nadie lo para y nadie lo pela; ¿acaso lo vacunaron con aguja de fonógrafo?, o será porque no llegó su compadre Waffles.
Marco Antonio dijo que Emilio es químico y cuando Emilio le dijo que estaba equivocado, M.A. le dijo: “es que de físico, no tienes nada”. Por cierto que, Emilio se soltó contando chistes, unos los contaba al revés, otros se le olvidaban, pero valiente siguió adelante, finalmente contó uno bueno que vale la pena repetirlo: Dijo: ¿Saben ustedes que el sexo oral es contradictorio?; - ¿Por qué?, contestamos todos; - Porque cuando lo practicas, es cuando menos puedes hablar…, esta bueno ¿verdad?

Antes de que se me olvide, se acordó que la próxima comida se desfasara una semana por lo tanto todos aceptamos que sea el día 12 de enero de 2010 la próxima reunión; así es que, por favor anótenla en su agenda y hagan todo lo posible por asistir, ¿Me oíste Pelucho? Platicó Mangel que le habían colocado una prótesis en la rodilla y que aprovechando la operación, solicitó que le pusieran una prótesis en la pirinola pues ya ni con rayo ruso... eso si no lo entendí, debe ser por mis finas y delicadas maneras.

Cada loco con su tema, pues unos hablaban de autos, otros de Batman y Robin, otros de sus dolencias, etc., así se fue pasando el tiempo hasta que, según Dillman, entre Marco y Pepe se estaban enviando mensajes amorosos hasta que Jorge explotó y dijo “creo que estoy estorbando” el estaba en medio de los dos, Pepe inmediatamente dijo: “no estamos platicando de eso”, nunca supe por que se pusieron rojos los dos. En fin, Mangel solo los veía con ojos de celos hasta que le mandó un mensaje subliminal a Marco y le dio un puro que alcancé a leer y decía Te amo; háganme el fabron cavor, a estas alturas… Manguel en lugar de prótesis en la vanguardia, te debían de haber reforzado el hoyito de la retaguardia.

Después, Jorge que estaba tan acalorado, el mismo se echó de cabeza pues quiso presumir, ya que, sacó un pequeño portapapeles más viejo que cagar sentado, llenos de papeles y dijo: Esto se lo aprendí a mi papá pues él era muy ordenado y me enseñó a serlo, como ven, aquí traigo anotadas mis citas, tengo mi calendario, mi agenda y sobre todo, traigo los datos de mis viejas y a manera de presunción, empezó a leer los nombres y aquí fue donde cayó, diciendo: "Aquí están Vicky, Rossy, Ana, Marisela, Polo, Betty, Laura, Claudia, Ramón, Estela…". Cuando le cuestionamos los nombres de Polo y de Ramón, solo se concretó a decir: “Este, me equivoqué, ellos solo son amigos cercanos.” Y lo que sucede siempre, no acababa de dar su explicación, cuando suena su celular y para presumir que hablaba con uno de sus yoyos, decía: "Si mi amor, claro que te quiero, si ya sabes que te mando besos", pero, estaba tan absorto en su plática que, al finalizar la conversación, dijo: “si papi, yo también extraño tus caricias...”, caray otro que requiere la operación de retaguardia de Mangel.

Así se fue pasando la velada hasta que Pepe Rodríguez inició el éxodo (que mamón me vi), después salimos Munir, Salvador y yo. Popi se retiró temprano, pues tenía el compromiso de dar clases de matemáticas. Marco dijo, "les invito una copa", y se quedaron el Aba, Mangel, Emilio, Jorge y el propio Marco; desconozco a qué hora terminaron...


Felicidades
: Sean felices y desde este foro les enviamos un saludo muy afectuoso y los deseos más sinceros de que pasen una Navidad hermosa en compañía de sus seres amados, y que el próximo año sea mejor que éste, pero no tan bueno como el siguiente. FELICIDADES!

viernes, 6 de noviembre de 2009

Comida del 3 de noviembre 2009

Vivant: Llegamos 17 Williamescos: Marco Antonio Sordo, Nacho Garciatellez (qué bueno que lo soltaron), Salvador Robles , José Luis Vega, Memo Haddad, Popi Gutiérrez, Rodolfo Vega, Jorge Dillman, Fernando (con un USB apantallador), Mangel, Willie Wood, Carlos Gala Castellanos, Flopis Poucel, Aba pedotes (ay perdón) Castañeda, Chucho Pontones, Felipe Diez Martínez y R4 (ya verán porqué R4). Algunos de los regulares que faltaron: El Mosco (ah, creo que anda por Barcelona), Don Pelucho a quien pensamos le dio moquillo y no puede hablar; Beto (el irrespetuoso) López Peña, y el Camello Munir.

Como de costumbre se platicó de todo, o sea de puras pendejadas, a tal grado que el “Simpatías” Willie Wood, bautizó a los mafiosos R4 como “Roberto Raffles Rodriguez Rodriguez” y a Jorge Dillman como “El Rififí”, o sea, pura Cosa Nostra. Por cierto, al querido Aba le pusieron El Borolas por sus hermosos sombreros.

Anécdota para el recuerdo: Resulta que Luis Emiliano Gutiérrez Poucel “El Flopis” (como ustedes lo quieran llamar), tuvo necesidad de ir a Polanco a ver a un abogado, calculando la hora para que al salir, fuera de los primeros en llegar a nuestra comida. Después de ver al tribuno, creyó que estaba en el show de David Copperfield ya que su carro había desaparecido. Como pedo, se dio a la tarea de buscarlo y en el inter, se comunicó con Jelipe Diez Martínez para decirle que iba a llegar tarde. Jelipe al oír la noticia, le dijo: “Pero Flopis, serás muy buen economista pero, ¡cómo serás pendejo!; a quien se le ocurre estacionarse en lugar prohibido. En fin, tan pronto llegue a la comida, avisaré que vas a llegar tarde”. Pero Flopis llegó antes que Jelipe y nos platicó que, no acababa de colgar con Jelipe avisándole que se habían llevado su auto al corralón, cuando suena su teléfono y Jelipe le dice con voz temblorosa: “Flopis, acabo de chocar con un Taxi y voy a llegar tarde a la comida pues estoy esperando al ajustador”; Flopis con su característica decencia y prosopopeya le dijo: “Ay Felipe, serás muy buen ingeniero y tanatólogo pero, ¡cómo serás pendejo para manejar!”

Invitación: Por conducto de Flopis, llegó la invitación hecha por Juan Williams (hijo de Arturo y nieto de Mr Charly) a visitar y comer en “La Granja” (Willie Wood, al oír La Granja se emocionó hasta las lágrimas pues él, el huevo, el mosco y el ahora Rififí, ¡son zoofílicos!). En fin el objeto de esta invitación, es conocer las instalaciones del Williams en el Ajusco. Se sometió a votación la fecha de la visita. Flopis propuso que fuera en marzo pues para esas fechas ya no hace tanto frío y, como bien sabemos, esa zona es muy fría; se aprobó la fecha; después se votó por el día de la semana. En la primera votación hubo siete votos a favor de que fuera el primer martes de marzo; cinco votos a que fuera en sábado y un voto para que fuera en viernes (ese fue el Bioquímico), y ¿qué creen?, que después de oír los argumentos de José Luis se decidió que fuera en viernes; falta saber si es el 1° el 2° el 3° o 4° viernes de marzo; para tal evento. El Bioquímico Alarid hizo las siguientes sugerencias:
  • Si el Colegio va a poner un camión para llevarnos, nos veríamos en la escuela para de ahí partir todos juntos; si no es así, reunirnos en otro lugar e ir en el menor número de autos.
  • Hacer una lista de los que vamos a asistir para comunicarle a Juan W. cuantos iremos y así tener el número aproximado a efecto de calcular insumos del evento.
  • Ir vestidos igual (aquí todo mundo le chifló), pero con su característica terquedad, dijo:
    “Acuérdense, en nuestro evento anterior, sugerí pantalón caqui, blazer azul marino, camisa blanca y corbata roja. La mayoría lo aceptó sin embargo, hubo algunos que no quisieron ir así y llevaron corbata azul o pantalón gris, o el colmo de Manolo que iba con una combinación totalmente diferente a lo propuesto y del enano López Peña (nunca falta un pelo en la sopa) que llegó disfrazado de niño. Afortunadamente, como la mayoría íbamos uniformados, la foto de grupo se ve magnífica. Por lo que ahora propongo ir uniformados con pantalón de mezclilla negro, guayabera blanca y zapatos negros; como cosa opcional, también podemos llevar sombrero de paja y más aun paliacate rojo.”
Aquí ya había gritos de “No seas mamón José Luis”, y ¿De qué color quieres que sean los calzones?”

Opinión
: Al llegar a la edad que tenemos, hemos llegado sin lugar a dudas a tener la vida resuelta; o sea tenemos re_suelta la panza; re_suelta la papada; re_sueltas las pierna y re_suelta ¡las nalgas!; así es que si ustedes no tienen dinero para un buen cirujano plástico, resígnense y sean felices.

Cine: ¿Se acuerdan de aquella película Los Tres Mosqueteros y medio? A poco no, los protagonistas son Flopis, Rudy, Jelipe y Marco Antonio. Raffles es obvio que lo protagoniza Roberto Rodríguez. Rififí entre las mujeres es pues Dillman. Aparte que es medio de la Cosa Nostra, pues ofreció en 2 mil pesos el álbum de fotos de la reunión de aniversario, y 3 mil pesos por el poster de la foto frente al castillo. El Planeta de los Simios, Chucho; Doodle Little, Fernando; El Satánico Doctor No, Manolo; El Inocente, José Luis…

Varios: Durante la comida, Mangel (Miguel Ángel Barrientos) leyó unas calaveras muy simpáticas que nos escribió y que reproducimos abajo.

Se realizó la famosa quiniela para saber cuántos llegaríamos al evento. Rudy “Corazón de león” Vega, entregó el premio a Popi Gutiérrez: Bien ganado y en hora buena. Por cierto, Rudy fue al baño y de regreso, no sé si estaba pedo o es muy pen…itente, pues quiso abatir la puerta de cristal cuando todos sabemos que es corrediza; hubieran visto la cara del dueño quien estaba sentado a cinco metros de la puerta (por poco se caga del susto).

Dice el “Simpatías” Willie Wood: “mi esposa tiene varias amigas divorciadas que andan buscando galán y yo me ofrecí a presentarles a algunos de mis amigos para que escogieran. Les llevé las fotos que nos tomaron en el Williams, al verlas, exclamaron al unísono: Ni madres, no nos presentes a nadie pues aparte de viejos están re feos”.

Varios quedamos impresionados al ver al silencioso de Chucho Pontones empacar comida; lo que es él, Popi y Fernando ¡Cuando comen, comen!

Oh, juventud, divino tesoro que te vas para no volver y si no, fíjense en las fotos que están en el blog de Williams (ese pequeño mural que hizo Chucho Pontones en donde aparecemos cuando niños) y verán que galanes eran Pelucho, Flopis, Hammeken, Sthal, Salvador, R³ y ahora véanlos, como dicen las amigas de Wood ¡viejos y feos!

Fernando llevó unas fotos de los años 1952 y 1953 en donde aparece Villarreal; algún desalmado dijo: “miren Villarreal tiene tres manos”; ¿3 manos?, preguntamos y nos contestó si tiene tres, la mano derecha, la mano izquierda y la mano negra de pintura que le aplicaron; no te des por aludido Luis Cristino, en comparación, tu eres güero.

Aba, asimismo, llevó varias fotos de nuestras cenas, de la bellísima y sexy Marilyn Monroe, del viejo zócalo y de los protagonistas de las película de Luis Buñuel “Los Olvidados”. Aparte, llevó para Chucho Pelucho varios cuentos de Walt Disney empastados, y un librito de Omar Khayyam que alguno de nuestros Willis tomó prestado. Aba ya le habló al Flopis pidiéndole que les transmita su preocupación, pues lo quiere recuperar. Raffles, ¿tú no viste quién se lo llevó prestado?

Partida: Los primeros en partir fueron Salvador y Guillermo a las 6:30 de la tarde. Luego José Luis y Chucho se fueron agarraditos de la mano como a las 20:10. Los últimos en partir, a las 10 PM, fueron Rudy, los hermanitos Gutierrez Poucel y Aba. El Flopis le decomisó el auto a Rudy porque andaba un poquito torpedo (torpe y pedo), así es que tuvo que llevarlo a su casa donde ya estaba el auto de Rudy esperándolo.


CALAVERAS PARA LOS WILLIAMESCOS 2009
por Miguel Ángel Barrientos Alducín

Se paseaba la calaca
aquí por revolución
cuando se asomó al Vivant
y encontró a puro cabrón

Se dijo la muy ladina
aquí me voy a surtir
con tanto pinche viejito
que a comer suele venir

Para empezar el desmoche
voy a ver a quien me llevo
y pensó empezar con Jorge
o como dicen “El Huevo”

Estiró sus manos largas
y así sin pensarlo mucho
se lo pescó de las barbas
y se fue Chucho Pelucho

Este me sirve de “tapa”
no le hace que esté chiquito
y la maldita calaca
ya cargó con “Pulgarcito”

No quiso hacer excepción
y haciéndose la muy fuerte
se cargó para el panteón a Popis
la pinche muerte

Aunque no era matineé
quería irse con su hermanito
así que jaló la muerte
con Flopis el pequeñito

Aunque no quería escribir
y se hacía el remolón
el cronista José Luis
ya se nos fue pa’l panteón

Dijo de viaje nos vamos
pues morirse no quería
pero Carlos Castellanos
hoy está en la tumba fría

Se disfrazó como niño
con short y toda la cosa
pero el buen Roberto López
ya descansa en una fosa

Se pusieron a tocar
la música al alimón
Rodolfo tocaba el piano
y Manolo el acordeón

Se dijo la muerte impía
así me siento dichosa
y con mortal alegría
se los jaló pa’ la fosa

Pa´que no se lo llevara
intentó Willie hacer algo
mas la muerte lo encontró
aunque se pusiera Hidalgo

Mira que tengo trabajo
por favor aun no me lleves
mas la huesuda cargó
con Don Nacho Garciatellez

Para no escuchar sus gritos
se puso unas orejeras
y se llevó la calaca
al gritón Munir Chalela

Estuvo muy perdidito
y hoy que vino a aparecer
se cargó la muerte impía
al Doc Emilio Cortés

Era uno que de la muerte
sabía tanto, tanto, tanto
mas Felipe Diez Martínez
hoy está en el camposanto

Le dijo si no me llevas
te hago escudos a montones
pero la calaca flaca
se llevó a Chucho Pontones

A Chava Robles Uribe
la muerte se lo llevó
porque le andaba copiando
también estaba pelón

Escondiendo la guadaña
quiso burlar a la muerte
pero esta se lo llevó
el Raffles no tuvo suerte

No te mueva, tate quieta
pues te voy a retratar
decía Dillman a la muerte
pero a la tumba fue a dar

Creyendo que era un paciente
al sillón la hizo pasar
pero le peló los dientes
pues Aba al panteón fue a dar

Se puso hidalgo a rogar
a la muerte si me llevas
no voy a poder gozar
la ubres de mis borregas

Por más que esconderse quiso
haciéndose el español
a Gustavo la huesuda
se lo llevó pa’l panteón

Para cargarlo a la tumba
Se iba la muerte de lado
Y se decía la calaca
“este Enrique está Pesado”

Para escapar de la muerte
Se fue a esconder junto al mar
Pero a Hammeken la muerte
Hasta allá lo fue a encontrar

Se hacía desaparecido
y hasta hablaba muy quedito
pero Haddad se peló
con todo y su bigotito

Se quiso salvar del hoyo
y se fue pa´ Cuernavaca
pero a Pepe lo encontró
y lo Jaló la calaca.

No crean que se salvó
de la muerte, para nada
también al que está escribiendo
se lo cargó la chingada.


martes, 6 de octubre de 2009

Reunión Anual 2009: Aniversario 50

Cincuenta Años de Haber Salido del Colegio Williams


Colegio Williams: Iniciamos nuestra Celebración de Aniversario con una visita a nuestro glorioso Colegio Williams de acuerdo a un programa preestablecido por nuestro Comité Organizador, compuesto por el Dr. Luis Emiliano Gutiérrez Poucel (Flopis), Arq. Jesús Goyeneche (Pelucho), Ing. Jesús Pontones Llarena, (Sorpresas) Lic. Marco Antonio Sordo (Pulgarcito), Ing. Felipe Diez Martínez (Honesto), e Ing. Miguel Ángel Barrientos (Lambada). Llegamos treinta y seis condiscípulos, dos de los cuales (Aguirre y Torroja), por llegar tarde, no figuraron en la fotografía de grupo frente al Castillo.
En primer lugar llegamos la mayoría mas o menos a tiempo, siendo recibidos cordialmente por Arturo Williams y su hijo Juan Williams. Casi todos llegamos con nuestro blazer azul y nuestros pantalones beige, excepto algunos traviesos que quisieron llevar la contraria, viéndose como moscas en leche en las fotos. Luego, pasamos a las oficinas y a Luis se le ocurrió sentarse en la silla del Director, en el Salón Morisco, ahora la oficina de Juan Williams, hijo de Arturo. Luis le pidió a Gustavo (Mosco) que le sacara una foto, lo cual inició una serie de fotos en la bella oficina.


Salimos de las oficinas
y nos colocamos para la foto de grupo en la puerta de entrada al Castillo y sobre las escaleras. Hacía mucho calor, pero valientemente todos mantuvimos el saco puesto, aunque Chalela sudaba como Camello Alberquero. Dillman apareció y nos sacó mil fotos con su cámara alemana. Su hijo Alejandro, gentilmente estaba operando el equipo fotográfico.

En tercer lugar
, fuimos a lo que era antiguamente la entrada a los comedores, el Salón de los Espejos, en donde nos tomamos varias fotografías en las escalinatas.


Los muchachos y muchachas que pasaban, nos veía con interés y curiosidad. ¿Quiénes son?, preguntaba uno. ¿Son ex alumnos?, ¿Cuándo estudiaron aquí? preguntaba otro.
Finalmente, de la entrada al Salón de los Espejos, pasamos al Auditorio “Camilo Williams”, en donde Luis tomó la palabra e hizo una remembranza de nuestra generación y las verdaderas razones por las cuales estábamos reunidos. Entre otros puntos, mencionó: (1) Que aun cuando somos la promoción 1951-59, los que estamos presentes en realidad representamos a toda la magnífica década de los 50s: “Somos los niños de la Posguerra”; (2) Que estábamos celebrando nuestro aniversario en honor a nuestros recuerdos, y a nuestra amistad de 58 años; (3) Que estábamos ahí por al afecto y agradecimiento que le guardamos a nuestra hermosa escuela y a sus maestros, en especial a Mister Johnny y Charlie Williams; (4) Que el Williams nos ayudó a forjarnos como hombres de bien, y nos permitió conocernos en un momento de nuestras vidas en donde el patio de la escuela era todo nuestro universo. Terminó diciendo que “la amistad que acaba es que no había comenzado, y compañeros, la nuestra continúa”, lo cual arrancó algunas lagrimas a más de uno. Luis le pasó el micrófono a Felipe que de una manera sensible y original le rindió homenaje a nuestros compañeros que se nos adelantaron en el viaje sin retorno. En línea con el espíritu de nuestra generación, en lugar de guardar un minuto de silencio, nos pidió les diéramos un minuto de aplausos. Munir tomó la palabra, y con su característica forma de hablar, le agradeció a Arturo y a su hijo Juan Williams sus atenciones y generosidad por habernos recibido en lo que fue nuestra casa por tanto tiempo, a lo que Juan conmovido le dijo “…y sigue y seguirá siendo su casa”, lo que arrancó mas aplausos y lágrimas de los Willis. Fernando Hidalgo pidió la palabra y presumió que el entraba por atrás de la escuela, por la casa de Miss. Rose por ser amiga de su madre.

Fernando encontró, entre sus pertenencias, un cuaderno de la primera escuela fundada por Don Camilo el abuelo de Arturo, el cual se lo obsequió. Luis se dirigió a Arturo y en nuestro nombre hizo entrega de la tasa con el escudo del Williams y el logo de nuestra generación, así como el DVD de nuestro video: “Recuerdos del Williams”. Le pasaron el micrófono a Arturo quien le dio cierre al evento, aprovechando para decirnos lo que era el Williams en la actualidad, pero era constantemente interrumpido por Luis Cristino Valenzuela, que no se podía quedar callado de la emoción. Arturo nos invitó para hacer, en un futuro cercano, un recorrido a las instalaciones del Colegio allá por el Ajusco y San Jerónimo. Acto seguido, acompañados por el Acordeón de Manuel Riestra, cantamos el Himno del Colegio. Manuel terminó con “Las tres Dianas” y hasta ahí llegamos. Por cierto, el hijo de Arturo, Juan Williams es el vivo retrato de Mr. Charlie y con el rasgo inconfundible de los Williams: Orejas majestuosas. Finalmente salimos para nuestra Casa Club, la Residencia del Dr. Luis Emiliano Gutiérrez Poucel y ahí es otro relato: Como diría el filosofo Juancho, "ese ya es otro cuento".

Asistencia: Estuvimos presentes: Chucho Pontones, Felipe Diez Martínez, Fernando Hidalgo, Francisco Gutiérrez Poucel (el queridísimo y científico Popi), Guillermo Haddad, Gustavo Castillo, Jesús Goyeneche (el buen Chucho Pelucho), José Luis Vega Alarid, Marco Antonio Sordo, Salvador J. Robles Uribe, el Dr. Aba Castañeda, Beto López Peña (quien iba disfrazado de boy scout, háganme el favor), el historiador y por cierto simpatiquísimo William Wood, otro historiador Munir Chalela, Mangel Barrientos, Carlos Castellanos, Luis Emiliano Gutiérrez Poucel (el amigo de todos los niños), R³ (Roberto Rodríguez), Luis Platas Pacheco, Jorge Hammeken, el jotógrafo Jorge Dillman (con su hijo, a quien quiere como si fuera de él, pero se le parece más al Flopis), Emilio Cortés Reyna, Luis Cristino Valenzuela Colín con su cuñado, Manolo Riestra con su inseparable acordeón (y llevando la contra, y como mosca en leche, vestido diferente al resto solo por joder), Nacho Garciatellez (encantador como siempre), Pepe Rodríguez Iglesias, Rudy Vega (simpatiquízimo). ¡Oh, las sorpresas!: Enrique Castillo Pesado, Gustavo Aguirre Blum, Horacio Román, Vicente Villegas Olvera, Ildefonso Solórzano, Juan Limón Ariza, Ricardo Pesqueira, Victor Manuel García Moreno, y Xavier Lozoya. Los que brillaron por su ausencia fueron: Jorge Solís “El Güevo”, Rafael Osés, y Jorge Stahl.
Casa de Luis: Algunos de los Willis que fueron a la foto, como compromiso ineludible, no fueron a la comida. Los pobres no saben de lo que se perdieron, pues la tertulia estuvo fenomenal: Comida y bebida de primera, ambiente inmejorable, película, música viva, en sí, casi imposible de mejorar el evento. Javier Torroja, quien no pudo asistir a la foto, llegó pasaditas de las 4 de la tarde apenado: “Yo llego aunque tarde: ¡Está ocasión no me la pierdo por nada del mundo!”. “Oye”, le decía a Luis Emiliano, nuestro anfitrión, “…no habrá manera de que me incluyan con PhotoShop en la foto de grupo.”
Cuando llegaron R³, Emilio Cortéz, los Dillman y José Luis, ya se habían escogido los mejores lugares (los de sombra) y como estaba haciendo un calor infernal, les tocó como en los toros, estar del lado de sol. Los meseros tardaron en entrar en acción, José Luis pidió una Coca Cola y se la trajeron 15 minutos tarde, gracias a que Munir les volvió a insistir. No era el día del pobre José Luis Vega Alarid. Chucho lo regañó por haber abandonado su chamba de cronista oficial de las reuniones. “Ya déjate de tantos dramatismos y sentimentalismos…, retoma tus obligaciones de inspector, digo…, de… revisor, ¡no, no, no!.. quiero decir de cronista de nuestras comidas. Las tuyas son las oficiales sobre las cuales el Flopis se basa para sacar las finales… Si sigues de mamerto, te vamos a… ¿Cómo se dice,…como se dice? ¡Ah sí!, a disciplinarte”. Luego, cuando llegó el trió (o los rascatripas, como les dice Pepe Luis), Jose Luis les pidió que cantaran “Novia mía” y le pintaron un violín.

El evento se fue desarrollando en armonía y alegría: Comimos desde botana (los chicharrones con la salsa estaban sensacionales ¿o habrá sido que ya había hambre en las filas?), los tacos riquísimos, sobre todo los vampiros, aunque Munir decía que los mejores eran los de arroz. Durante la comida y para que rindiera el tiempo, los organizadores empezaron a repartirnos, un “pin” (increíblemente bello), una taza con nuestros logos, y una credencial con fotografía de cuando niños (que ingenio y qué maravilla de haberlo hecho; gracias Chucho Pontones). De nuevo hay que rendir pleitesía a la manera de comer de algunos de nuestros Willis: Popi, Hidalgo, Dillman y Chalela no se separaban de la taquiza: Paraditos con plato en mano, comiendo taco tras taco, parecían sacapuntas tragándose lápiz tras lápiz. A ellos les va muy bien la frase: “No hay amor más sincero que el amor a la comida.”

Al final de la comida, nos presentaron un grandioso pastel, la gracia fue que llevaba el escudo del Williams y el logo de la generación, que, además de original, ¡riquísimo!. Chucho Pelucho, Willie Wood, Jorge Dillman y el Mosco, en el momento que Luis iba a cortarlo, le metieron la cara hasta el cuello en el pastel. Pobre Flopis, casi lo asfixian. En un descanso de Chalela, cuando por un breve momento había dejado sus queridos tacos y le entraba a medio kilo de pastel, se le acercó a Flopis y le dijo: “Oye, tú pastel esta salado, seguramente me tocó uno de tus mocos”... !Qué refinamiento, qué clase!.

Durante toda la comida, Willebaldo López Peña traía embrujados a varios platicándoles no se qué burrada, pero los tenía con la boca abierta. Imagínense, todos bien elegantes de blazer azul, pantalones beige y corbata roja, y el enano López Peña llega de pantaloncitos cortos. Pero, como él dice: “Así me mandaba mi Mama a la escuela, hasta que mi querido Abuelo le dijo ‘ya mándalo con pantalones, ya es todo un hombre’. Caray, como quise a ese viejo!” Si ese es el caso, ahora en su segunda juventud revirtió a los pantaloncitos cortos, a dejar de ser hombre para convertirse en ¡todo un escuincle baboso!
Una vez terminado el pastel, pasamos a ver la película que elaboró, editó, produjo y dirigió el próximo premio al Oscar Luis Gutiérrez Poucel, así con letras doradas. La película es buena para nosotros y creíamos que podía resultar aburrida para personas ajenas al grupo, pero que creen: Qué Karen Blum, la encargada de Promoción y Difusión del Colegio, y quien ayudó a Flopis a montar la operación de fotos blitzkrieg, le habló y le dijo que “…nos encantó su vídeo, esta maravilloso, inclusive la parte de los apodos”. Hay que reconocer que todavía hay algunas omisiones en los nombres y faltaron algunos apodos, como el de Dumbo, que le pusimos a Arturo William (y si no, véanle las orejas de cuando joven), o al del maestro de encuadernación a quien le decíamos “Pirrín”. Pero, no solamente critiquemos, ahora que todos tenemos el DVD, ayudémosle y enviémosle al Flopis las correcciones del caso, no seamos flojos. Recuerden que las fotos de los grupos con los nombres están montados en el blog desde hace varios años.
Al terminar la película, salimos al jardín con el pretexto de que ya había llegado el trío “Rasca tripas”, quien acompañó como primer número al Coro “Los Peluchos” (así los bautizó Pepe Luis), cantando la bella melodía “Como han pasado los Willis” del poeta que en el aire las compone “Flopis”. Después, Gustavo Aguirre "El Estoques" cantó, y pulsando la guitarra que le arrebató a uno de ellos, una canción en maya que nunca supe cómo se llamó ni que decía (a lo mejor nos estaba insultando y ni por enterado nos dimos). El colmo fue que cuando terminó de cantar se le aplaudió hasta rabiar. Dio la impresión que el trío fue para R³, pues desde que llegó, no lo soltó y como no le gusta, se puso a cantar todo el tiempo y para darle más “caché” a su canto, traía su abrigo o gabardina o rebozo (nunca supimos que era) en la mano y cuando cantaba, hacia movimientos de un alto refinamiento femenil como modelo en pasarela.
Hubo muchísima plática y fue imposible captar todo lo que se decía. El Mosco que vive para fregar al Flopis, le dijo: “¡No se dice promoción, señor, se dice generación!” Nacho Garciatellez intervino en defensa del Flopis diciendo que el término promoción también se empleaba en español. A lo que Gustavo contestó: “Por favor déjame joder a éste güey… ya todo mundo le dijo que habló muy bonito, ahora hay que bajarlo un poco.” Alguien le preguntó a Luis Cristino que si él le había sobado el trasero a Morones y rápidamente contestó: “no, no fui yo, ese era Abelardo”... Hay Abita, no te sabíamos esas mañas. Hay que destacar que Carlangas Castellanos trajo dos cajas de un muy buen vino. Y cuando Luis ofreció pagarle, Carlos no aceptó. Claro, después de terminada la función de cine, salimos con la garganta tan seca, que si no ha sido por la bondad de Carlitos, morimos de sed. De las 24 botellas que trajo, solo quedaron nueve botellas. Carlos, si no aceptaste el dinero del Flopis, por lo menos acepta nuestras más sentidas gracias.

Los primeros “pedos” fueron Vega Pasalagüa y Willebaldo López Peña. Más tarde, Luis Platas, Marco Antonio y Carlos Castellanos empezaron a hablar chistoso. Riestra empezó a regañar a Gustavo Aguirre, y le ordenó a nuestro anfitrión que alimentara a su asistente. Luis le contestó, "porqué no lo alimentas tu Güey", a lo que Riestra respondió de mala gana: “Yo soy invitado”; "sí", contestó el Flopis, "pero yo no lo traje baboso". R³ escondió en su reboso o gabardina la cámara de Luis, quien andaba como loco buscándola por toda la casa. R³ decía que la estaba cuidando para que nadie se la robara (?). Chucho Pelucho le metió senda regañada a R³ por estar tomando: “Si serás retrogrado, tu no debes tomar es malo para tu salud, aparte de que eres un borracho pesado”. R³ contestaba ofendido: “Pero, si apenas llevo tres”. Caray, si con tres se pone tan plomo, para la próxima vez le llevamos bozal. A las 9 de la noche, la fiesta estaba en pleno apogeo. El Dr y Gral. Manolo Riestra tocó el acordeón con gusto, fruición y pasión. El buen Rudy Vega pasó a tocar el piano (dijo que él era concertista, pero creemos que concierta citas con las damas alegres, o no sabemos qué es Concertista). Riestra trató de tocar el piano a dos manos con Rudy, quien –después de unos ruidos destemplados-- se levantó ofendido exclamando: “Yo no toco a dos manos”. A lo que el Mosco le dijo: “¿Desde cuándo tocas con una sola mano?”. Mosco nos comentó que un afinador fue al departamento de Rudy y le dijo:

- He venido a afinar el piano.
- Pero yo no lo llamé -respondió Rudy.
- No, me llamó la gente que vive en el piso de arriba.

Pero como sucede frecuentemente con los que tocan algún instrumento y chupan, cuando no hay silencio absoluto, se ponen monteros, perdón, perdón, quise decir PESADOS. Y es que éstos músicos, en lugar de tomar en vasos como el resto de nosotros, estaban chupando en floreros. De tal manera, el gran General y afamado Doctor Riestra se negó a seguir tocando su acordeón porque había mucho ruido, y el concertista Rudy Pasalagua se rehusó a seguir tocando el piano porque no lo escuchaban. Así es que el resto de nosotros los mandamos a volar y seguimos cantando nuestros boleros y rancheras con nuestra música interna, y hablando de babosada y media.

Sordo regañó al Flopis diciéndole que él quería haber hecho la elogia a los que se fueron antes de tiempo, pero como se había puesto a Jelipe, pues que no había cuete. El Flopis le dijo, “Mark Anthony no seas llorón, si tu viniste a la comida de organización con los Chuchos en donde finalizamos el programa y se propusieron los nombres de los que iban a hablar.” Sordo contestó: “Sí, sí estoy de acuerdo, pero de todos modos ya ni la ch…”

Retirada: Alrededor de las 19:00 empezaron a retirarse los primeros: Xavier Lozoya, Memo Haddad y Pepe Rodríguez. Los Dillman partieron poco después. José Luis Vega se retiró a las 20:30 hr. Y así, progresivamente, empezaron a retirarse el resto de los Willis. A las 22 horas, momento en que el evento se suponía debía terminar, quedaban Marco Antonio, Rudy y el compinche de Luis, Jelipe Diez Martinez que seguramente pensaba que era otra de las muchas tardeadas que organizaban en secundaria.
Epílogo: Conforme se acercaba el 2009, aniversario de cumplir 50 años de salir de nuestro querido Colegio Williams y 58 años de habernos conocido, nos preocupábamos por lograr una celebración especial. Entre más discutíamos y proponíamos, más nos dábamos cuenta de que cada vez que nos juntamos, independientemente del lugar y ocasión, nos la pasábamos muy bien. Comprendimos que no teníamos que rompernos la cabeza para hacer nada especial, pues con tan solo ser nosotros y revertir a aquellos niños de 10 años y hablar de nuestras burradas, asegurábamos una reunión especial, única y sensacional.
Y señores, así fue como transcurrió: Fue una reunión inolvidable, probablemente porque gran parte de la vitalidad de nuestra amistad radica, no sólo en nuestras semejanzas e historia compartida, sino en el respeto a nuestras diferencias.
¡Qué Viva el Williams y su Generación 1951-59!






¡QUIÚBOLE MIS WILLIS!

Antes que nada, permítanme aclarar que ésto no es ninguna pinche crónica, sino tan solo unos comentarios de su “CHARRO EL PELUCHO”, y es que vale la pena destacar algunos. La crónica se las dejo a los escribanos oficiales, quienes son los que saben hacerla. Yo solo llegué hasta 5º de plastilina y me volaron, pero en popotítos y mentadas me fue de poca.

En primer lugar, que pinche FIESTONOOOOOOOONOOOOOOOON, me cay que no tuvo progenitora, yo la pasé de PELUCHE y me divertí como un LÓPEZ cualquiera; es decir, como un pinche enano. Casi lloro con la visita al Williams, me cay que los recuerdos me llegaron de putazo y me madrearon hasta la médula, sobre todo cuando estaba en lo que fue el comedor (yo era medio-interno) y con qué cariño recordé el arroz con frijoles que hasta en la actualidad no puedo dejar de comer. ¿Cómo la pasé? pues platiqué con todos los pinches Willis y a todos los besé y babeé, vi caras que hace un chingo no veía, no comí.. tragué, no bebí.. me empedé, mente madres a placer, me expuse abiertamente a un ajusticiamiento y/o disciplinamiento del Flopis ya que fui el artífice de “la mordida” al pastel, le chingué un puro al Pulgarcito y me lo fumé plácidamente, me reí a rabiar, disfruté la película a madres, disque canté y además, con tanta bebida que ingerí, me eché unas meadas deliciosas y de campeonato (¡bueno! hasta el Rocco que me vio y además, con un chingo de envidia, me ofreció uno de sus arbolitos de por atrás de la casa) en fin, todavía estoy paladeando la pinche fiesta. Pobre del pendejo que no la disfrutó, allá él.

Y a propósito del hijo de la chingada del enano López Peña, “QUE POCA MADRE” de cabrón, me cay que cuando este güey me invite a cenar a su casa yo le voy a llegar de “tanga” y que se chingue; “que pinches fachas”, y esto lo hizo, ¿por qué creen?, “pos claro”, “solo por joder”. Que pinche blazer ni que la chingada, ahora y para que se lo sepan estos pinches organizadores (que piden: saco azul y con corbata) voy a ir como auténtico naco de la “Merced”. Ahora mis pinches Willitos, podrán ver todos ustedes … ¿el porqué?, yo trato de tomar todo a la chacota, cuando uno quiere hacer cosas serias no falta un hijo de su madre que nos mande a la chingada. Mira que ponerse pantaloncitos cortos de marinerito y deslavados, un putito morralito al hombro, calcetines altos de ejecutivo y unos guaraches-tenis; bueno….. ni en los sueños más puñeteros de mi brother “El Grandote”, y ya ven que el cabrón es fachudón; pero,…. ¿qué tal llego el buey, eh?,.. de purititito Peluche, ¿a poco no?, hasta guapo se veía el güey. (claro, sin tomar en cuenta el cuerpo de mastodonte que tiene) Pero… ya la pagarás cabrón enano, ¡ya verás!, algo se nos ocurrirá para el revire, hasta he estado pensado en soltar al Dillman y dejarlo suelto todo el tiempo.

Y el otro cabrón de Manuel Riestra, solo por joder, vino vestido al revés, con un saquito beige y pantalones obscuros. Primero dijo que iba venir de Guerrera, y luego viene diferente solo por llevarnos la contra. ¡Pinche Gachupas cabrón! Aparte anduvo de pesado molestando y regañando a todo mundo durante la comida. Carajo, voy a tener que consultar a mi tocayo Chucho y al Flopis para ver cómo nos vengamos de éste cabrón.

Bueno… dejando ya las pinches “naqueses” a un lado, se fijaron en el escuálido del Emilio Cortés Reyna, con su facha de poeta descontinuado, que cabrón tan lindo, (como suele decir el Rudy) encajó de poca madre en los Willis. El pinche flaco también se divirtió como un LOPEZ cualquiera. El güey estuvo a sus anchas, bebió, platicó y cantó, como si hiciera un chingo de años que hubiera estado anual y, últimamente, mensualmente con nosotros: ¡BIEN VENIDO PINCHE FLACO! al seno de tus amigos de la niñez. Además, éste cabrón es de mi club, el de "los peludos y huevudos".

Y no faltó otro pendejo que hiciera su pinche gracia. Mi brother el Flopis andaba ya bastante desesperado… por no decir, rete-encabronado por la siguiente mamada que le hicieron: Fíjense que el güey se tuvo que pasar un buen rato, busque que busque su pinche cámara que había dejado encima de la mesa, ¿y qué,… creen? que el pendejo del que les hablo, la había disque guardado en su pinche abrigo y la tenía envueltita sobre una sillita bien aparte. ¿Saben cuál fue su puta explicación?, disque porque TENÍA FRÍO la pobre camarita, ¿pueden ustedes creer esta increíble pendejada? "pos…, si todos nos estábamos defecando de 'la calor' a esas horas". ¿A quién se le iba a antojar estar cubierto con un abrigo?, y pos a una camarita, mucho menos: ¿O… qué creen ustedes?. Esto me hizo recordar el espeluznante caso (por cierto, no resuelto) de aquel "celular perdidito", el del Pulgarcito, ¿lo recuerdan?, que en medio de una comida, en nuestra propia mesa y ante los ojos de todos nosotros, desapareció el flamante teléfono celular del pPp, (pinche, Pulgarcito, puto; ¡si!, P³). Me requeterresisto a pensar de que tuviéramos un Mickey Mouse en los Willis (en nuestro grupo hay: Burros, bueyes, mulas y algunos gallitos, pero ratones que yo sepa, no creo, ¿o sí?). Esto sería desastroso en esta etapa de nuestras vidas y del gran momento que estamos viviendo. Pero, (MUCHO OJO) si no hubiera sido por uno de los pinches “maîtres”, (el más nalgoncito) que le entró el pánico al ver a mi brother el Flopis ya bastante encabronado, (y,… con ese tamaño de pelado y ya encabronado éste buey, pos’, realmente es como para cagarse del miedo) que le dice: “No patrón,… su cámara está bien abrigadita y sentadita en aquella silla, hace rato que aquel señor la puso ahí, que, porque 'disque está enfermita', por eso de la injluenza ¿sabe usted? y que por eso tiene mucho frío." Pospamí: ¡Qué “chingue a su madre” la influenza!, ¿o no? (ustedes, ¿Qué dicen mis Willis?).

Que pinche detallazo el de nuestros brothers: Juan Limón (el cítrico), Jorge Stahl (el torpedo) y Rafael Gónzalez Oses (el nuevo polaco) y quizá otros más de los que yo no sé, ya que estos compañeros nuestros abonaron su aportación económica y no fueron a la comida. Jorge específicamente aún sabiendo que no podía asistir, (padeció el siniestro de un incendio en su negocio; él, afortunadamente está bien) mandó decir que: se aplicara su participación económica para los que no podían pagar; compañeros: son ustedes “UNOS SEÑORES” con mucha clase y requetebien chingones; y, no puedo dejar de mencionar en este mismo tenor, a nuestro pinche organizador en jefe y el anfitrión de nuestra fiesta, mi brother el “pinche Flopis”. Si, ya sé, ya sé, que ya le hemos colgado hartas medallas por su proceder y cariño hacia los Willis, pero deben de saber todos ustedes, lo siguiente: Cuando había cierto temor por la demora y falta de pago por parte de mi tocayito Pontones y mío; Luís, (el pinche Flopis) nos dijo: ni se apuren amigos, cualquier faltante si lo llegare a haber, lo cubro yo personalmente, ¡me vale madres! si pagan o no, en mi casa yo no le cobro a nadie. Como ven, otro pinche SEÑOR con clase y así, con mayúsculas. Claro que…. después de oír al pinche Flopis; yo, luego, luego, (nada pendejo que soy) que le digo a mi tocayo,… ¡oye tocayo! yo me voy a hacer pendejo con la pinche cuota, ………. al fin que el Flopis paga todo…. el médico me dijo que, de milagro no se me había roto el brazo, pero el brazo izquierdo (el de las porlas) casi no lo movía yo el día de la comida del putazo que dio mi tocayo: “de que pagas, pagas, pinche tocayo”, ya ven que este cabrón tocayo no se anda por las ramas... Pues si nada más fue una simple ocurrencia pinche tocayo.

Y hablando de mi tocayo, lo vieron de viejo mustio y rabo-verde poniéndole la W en el pecho a la niñita del Williams (no, no es Macorina, creo que se llama Karen) ella nada más le dijo, “oiga: señor, señor”…, me regala una W de esas que traen todos y mi tocayito (nada güey) luego, luego de ofrecidote; claro que sí, m’ija, y que en chinga se sube a un escalón para alcanzar el pechito de la niña (porque estaba bien altita, ¿recuerdan?) y que en chinga le planta una W y… le decía: déjame que te la pegue biennnnnnnn, espérate que no pegoooooooooooo, no sé cuantas veces se la pego y le andaba preguntando ¿no quieres otra? ¡A que pinche tocayo!.

Al que fue un pinche gustazo reencontrar, fue al expitoloco; digo,… al expiloto, el nórdico Gustavo Aguirre Blum, que “buen pelado es este cabrón”, (me cayó de poca madre) de hecho yo no lo conocía bien, pues siempre fue un año abajo, así que sólo lo recordaba de vista y por las fotos que tenemos de él. Claro, que de las fotos de jovencito a como está ahora el güey, hay esforzarse un chingo por encontrarle algún parecido, y es que el tiempo no pasa en balde y está rete cascado el pinche Blum, pero haciendo un esfuerzo serio, se le reconoce. Pero lo que sí, es que éste pinche BLUM es una estrellita marinera: El cabrón toca todo, empezó por la guitarra, siguió con el acordeón y terminó con el piano. Oye Blum ¿tocas el pito? Ohhhhhhh, pos’ en la música brasileña se “toca el pito”, ¡ohhh…en serio!

Mi otro brother, el maricón del Rudy, ¿Cuándo entenderá él muy cabrón? que a mí no me gusta irme de viejas después de cada reunión que tenemos. El pinche ojete, cada vez que estamos juntos al final de una reunión, remata diciéndome: vámonos de putas, ¡NO CABRÓN, entiéndeme!, yo no sé, ¿CUANTO COBRAR? ni en que esquinas se ponen las buenas y además, me da miedo “la polecía”, para ser puta se nace no se hace y yo nací inocente.

Ya para terminar, déjenme que les cuente que al llegar saludo a aquel que nos leyó la cartilla. ¿Se acuerdan?: "A mí señores, me hacen el favor, de hoy en delante, de respetarme y llamarme por mi nombre autorizado oficial y legalmente en el mundo de los negocios, la política y la información, que es en el que me desenvuelvo y que responde al de: Lic. Enrique Castillo PESADO, que no, Enrique Castillo MONTERO, porque en cierta ocasión, y a grito pelado en un restorán, Tony Smith... Etecétera, etc., etc. ¿Ya se acordaron, no? Bueno, pues muchos de nosotros le contestamos en la forma más cortés posible, inclusive me salí de mi pelafustán estilo y les juro que fui amable, cordial, formal, propio y serio. Es más, no emití copia a ninguno de ustedes para no hacer olas, y, desde luego, diciéndole que yo también me quito el apellido y que prefiero el Goyeneche al Sánchez, porque así se me hinchan (y que le suplico a mis amigos que así me llamen) y, así lo uso; es decir, dándole toda la confianza del mundo. Y… ¿qué creen? que llego y lo saludo: ¡Hola Enrique!, ¿Cómo estás? (sin siquiera decir Castillo) y me contesta: ¡Hola Sánchez, muy bien!, porque tú eres Sánchez, a mi que no me digan, yo sé que tú eres Sánchez. A esto, le contesté: ¿Pues qué pasó mi querido Enrique?, que conste que eres tú el que empezó y hace las aclaraciones. Y me contestó: ¡No, no, no!... hay muere!. Algunos de ustedes fueron testigos de este diálogo. O sea, aquel no puede negar la cruz de su parroquia, sigue siendo Willie y le gusta joder cuando está contento y… sin más comentarios.


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